Visitando escuelas y otros centros

Estas últimas semanas, además de las ludotecas de San Martín, Chiclayito, Primavera, Santa Rosa, Santa Júlia, Señor de los Milagros, Rinconada y creo que ninguna más, hemos estado visitando otros centros como la escuela Ramón Castilla y la Domingo Sabio, además de un par de una escuela de educación especial en Campo Polo y el centro de reposo de San Juan de Dios (creo), aquí cerquita, en Castilla.

La verdad es que me ha gustado ver el trabajo que se hace con la discapacidad, pese a que nunca había tenido ningún contacto anteriormente con ese mundo, y creo interesante dedicar algunas horas a trabajar sobre aspectos de musicoterapia que se pueden trabajar y se están trabajando en estos centros, así que además de las ludotecas, en las horas libres que tendremos (que creo que serán bastantes), me dedicaré, entre otras cosas, a ir con Marta a estos centros a ver “qué se cuece”, que puede ser muy provechoso.

La semana entrante visitamos otro centro de discapacitados, creo que de deficientes auditivos, aunque no estoy seguro, ya lo veremos y no sé cuantas más cosas, como siempre. Espero tener tiempo para poder afinar mi primer piano peruano!

Taller de teatro para voluntarios

La semana pasada empezamos el taller de formación de voluntarios en teatro de cara al festival de noviembre. La primera sesión, el viernes 19, de 16 a 20 horas, fue realizada por Marta y Aida, y se dedicaron por completo al desarrollo de juegos de expresión y dramatización, trabajando con los presentes ese tipo de ejercicios que les habrán de ayudar en su montaje en las respectivas ludotecas.

El sábado por la mañana Juanjo y yo nos dedicamos a trabajar aspectos de la voz, entre ellos juegos de expresión lingüística, de actitud corporal y correcta emisión de la voz, cuidados y necesidades, etc. Además Carlos nos hizo una sencilla explicación de cómo debemos organizar el montaje de nuestra obra de teatro con los niños y jóvenes.

Ayer viernes nos dedicamos a repasar con algunos ejercicios parte del trabajo hecho la semana anterior, para pasar luego al montaje de una obra piloto, “Mirian Ortiz, la anchoveta feliz”, que empezamos a montar con los voluntarios con la intención de poner a prueba todo lo que se había estado trabajando hasta el momento.

Hicimos tres lecturas de la obra, intercambiando personajes para probarnos en diversas situaciones. Dos de las lecturas fueron simplemente eso, lecturas sin más compromiso, aunque la tercera ya fue semi-escenificada, empezando a situarnos en un hipotético escenario, con un público a un lado, teniendo en cuenta la expresión corporal y la emisión de la voz.

Taller de teatro en Ñari

La intención para hoy es seguir trabajando sobre esta misma obra y concluir el taller con un trabajo específico sobre las obras que cada ludoteca crea conveniente montar.

Fantasmas

Creo que siempre he convivido con ellos, y por el momento así va siendo. Esperaba que fueran sensaciones del pasado, expresiones de tiempos olvidados y que aquí las cosas cambiarían, pero hoy por hoy lo único que percibo es que se intensifican y crecen, y cómo no, vienen acompañadas del dolor y el sufrimiento inexpresable que van con ellos…

Esos fantasmas me los he encontrado en los lugares más inhóspitos que he visitado, siempre han estado ahí, supongo, y sólo faltaba que yo los encontrase y quisiera escuchar. Sé que simplemente es cuestión de ignorarlos y de mucha paciencia, pero uno no se cambia en tres semanas lo que no ha cambiado en 8 años de una vida entera, creo.

Supongo que con el tiempo aprenderé a convivir con ellos y a empequeñecerlos para que me dejen tranquilo y no al revés, estando más pendiente de ellos que de lo que realmente debería estar. Demasiado cansado de la misma canción, me gustaría que alguien me enseñase a cambiar el dial y poner cualquier otra cosa menos esto.

Por fin, las ludotecas

Hacía días que esperábamos empezar a trabajar. En alguna que otra cena ya habíamos dicho que estábamos “ansiosos” por empezar a ver ludotecas, niños, juegos y demás. Con la ludomóvil, las primeras visitas a San Martín, Chiclayito, Santa Júlia, Santa Rosa, etc., parece que nos empezamos a hacer realmente una idea de lo que hay aquí.

Como el otro día le comentaba a Marta, creo que en estos 14 días que llevamos en este mundo ya he aprendido más sobre niños, práctica educativa, contacto humano, adaptación y convivencia y cualquier otra cosa que se le parezca que lo que haya podido aprender en 3 años de prácticas reglamentarias. No tengo ni idea de lo que habré aprendido en las veintinosecuantas semanas que nos quedan.

Los niños con los que tenemos que trabajar, recuerdo que, entre otras muchas cosas que nos comentaron, nos dijeron que tenían un déficit afectivo muy grande, pero nada imaginable hasta que no llegas aquí y lo vives en carne propia, por lo menos desde mi punto de vista. Tampoco es que mis experiencias anteriores hayan sido muy ejemplificadoras o significativas desde esta perspectiva, pero aquí en 5 minutos empiezas a ver lo que les falta a estos pequeños y pequeñas, que creo que, sobretodo, es mucho cariño y muchas risas.

Los impresionantes y largos seis meses que iban a ser se me están empezando a hacer cortos, pero tampoco hay que preocuparse ahora, mejor es disfrutarlo y aprender lo máximo posible, las penas ya llegarán tambien en su momento. Creo que esta es la segunda decisión repentina acertada de mi vida “adulta”; la primera fue hacer la carrera que he hecho.

Adaptándose

Despues de una semana y pico intensísima en esta ciudad aun descubrimos (claro) cosas nuevas cada día, aun tenemos experiencias interesantes del simple día a día. Estoy convencido que dentro de seis meses aun estaremos sorprendiéndonos de cómo se vive aquí…

Despues de un día de dolores de estómago y espalda parece que hoy el día se presenta mejor. Este último fin de semana ha sido bastante completo, yendo a visitar Chulucanas y la Encantada por sus cerámicas y Catacaos por su artesanía en general. Unos cuantos jarrones, ceniceros y calabazas talladas y ya estamos a lunes.

El primer contacto con el “Ludomovil de la alegría” ha sido la mar de interesante y hemos podido ver cómo trabajan los ludotecarios y voluntarios en un barrio suficientemente inseguro como para no poder tener un local fijo aún. La idea es que los voluntarios lleven hacia adelante el mantenimiento de una ludoteca estable allí, pero esto ya queda más bien fuera del alcance propio de Ñari, que quizá se ve un poco saturado de ludotecas (actualmente 10 para tan solo 2 ludotecarios a tiempo completo y 1 a tiempo parcial).

Ya iremos viendo como evoluciona. De momento tenemos que centrarnos en el proyecto del II Festival de Teatro, pensar actividades e ideas para transmitir a los voluntarios, etc.

Hoy visitamos la ludoteca de San Martín, uno de las dos principales de la organización, de la que se encarga Juanjo. Espero que la experiencia sea tan gratificante como la del anterior día.

El mercado

Dentro del caos siempre hay un orden, y del orden siempre asoma una más o menos grande punta de locura. Comprar en el mercado de Piura ayudaría a cualquiera a entender un poco mejor esa teoría de la mariposa…

A las 12 o así cogemos un tico en el estadio dirección a una casa de cambio. En un plis plas nos plantamos allí. El cambio actual está a 1€/4S, así que sigue dentro de la media y lo natural. Al salir de allí nos vamos al mercado en una combi: “bajo bajo bajo bajo, mercaaadooo”, “pare mercado”, medio sol por cabeza y ya vemos el mercado frente a nosotros. Vendedores ambulantes, paradas de todo, carritos de jugos, plastiquería, pollos degollados colgados de las piernas, escobas a granel y algo más de dificultad para encontrar un trapeador (una fregona, para entendernos). Fruta, mucha fruta, aguacates suaves que vendrán de perlas para una buena ensalada. Un espejo para el lavabo, que las chicas van como locas, y yo tambien cuando me afeite a ciegas… Lechugas, piñas, tomates, plátanos, especias, maiz de todos los colores y tamaños, frijoles, zanahorias…

Otro tico y para casa. Despues de catar el segundo fuet con Carlos y un poquito de charla comemos unas pataticas de Marta, y esta tarde a mirar la línea del teléfono. Más cerca de casa con esta comida nuestra. Espero adoptar pronto el gusto picantón de la comida piurana!

Destino: Piura

Realmente todo aquí es bastante diferente a como lo percibimos allí: la gente, las calles, la manera de pensar, las comidas, los taxis y autobuses, los paisajes, las sensaciones y vibraciones… Y llevamos 3 o 4 días tan sólo.

Venimos de un mundo estresado, de un mundo con un reloj en la mano o en la muñeca, de la ideología de la hora y la puntualidad. Aquí se vive, con todas las letras, aquí se hacen las cosas a su debido tiempo, y es que, realmente, tenemos todo el tiempo del mundo, pero a veces hay algo que nos lo tapa.

La cuestión es que estos dos primeros días en Piura (empezamos hoy el tercero de nuestra andadura) nos están suponiendo muchas novedades en todos los aspectos, empezando por los que ya he dicho arriba y continuando (no se puede decir acabando, porque no creo que dejemos de sorprendernos en ningún momento) por los cambios en uno mismo, en su percepción global de lo que somos y estamos haciendo. Yo empiezo a notar ya algunos pequeños cambios en mi forma de pensar algunas cosas y en cómo hago algunas otras.

Y la verdad es que me alegra poder compartirlo y aprenderlo con Aida y Marta, pues no sé si podría llevarlo igual de bien si estuviera solo, además que cualquier experiencia conjunta enriquece mucho más que no si la llevas a cabo tú de forma independiente. A ver como caminan las cosas hasta que nos encontremos a nosotros en esta gran ciudad.

Y llevamos sólo 3 o 4 días…