Teatro y juegos en Primavera

Hoy con Juanjo ha ido mejor que ayer. No es cuestión que ayer fuera mal, pero evidentemente, dos podemos hacer más que uno, y, si más tarde somos 3, mucho mejor. A media tarde ha venido Dina a apoyar para la obra de teatro acompañada de uno de los niños de Señor de los Milagros. Y ahí hemos estado…

Hemos empezado sentándonos en el centro con las sillas para hablar sobre el festival del viernes, cómo nos organizaremos, las horas en que tenemos que salir de Primavera hacia Santa Julia el viernes, etc, y más o menos ha quedado claro todo.

A partir de ahí Juanjo se ha quedado con los chicos del teatro dentro de la ludoteca, y fuera, conmigo, los que querían jugar balón o saltar la soga. Como siempre, las típicas peleas por saltar la cuerda, aunque no tan exagerados como ayer o el anterior día, pero aún se podría mejorar, como todo.

Más tarde hemos entrado para acabar con unas cuantas dinámicas que he grabado en audio, pero que se oyen fatal (cuestión de la inexperiencia): “el pollo”, “el gusano” y “me estafaron con un huevo”, que estaban que lo pedían a gritos, :D

Poco a poco vamos haciéndolo mejor, yo creo. Espero que la próxima vez que grabe una dinámica se oiga bien y la pueda colgar para vosotros!

Segundo día en Primavera

Segundo día solo en Primavera:

Valoración relativa: mucho mejor que la primera vez…
Valoración absoluta: se puede mejorar todo…

4:25: recojo las llaves donde el perro simpático.

4:30: abro la ludoteca y ya tenemos aquí a Estefany, Julio, Martha, Kevin, y la pequeña Abril con su hermanito Jesús.

4:35: ponemos las sillas en semicírculo y nos saludamos; cómo ha ido la semana, qué tal los examenes, las evaluaciones, quién tiene un 20, qué materias os van mejor y peor…

4:40: jugamos a los “sombreros musicales” con la gorra de Estefany y el celular de Julio para las canciones. Nadie parece hacer trampa y todo sigue bien. Vienen Bianca con su hermano o primo, que no recuerdo el nombre; Yorely, Miguel, y se añaden al juego.

4:50: todos a jugar! Para empezar un buen bingo al que le faltan, como todos los días, 10 o 12 números. Aún así Yorely canta línea, pero el juego ya no pasa de ahí y nos vamos a jugar a otras cosas. Carla está que quiere saltar la soga. Vienen María y su hermana Blanca, ya empezamos a ser bastanes.

5:10: acabamos del bingo y vamos a saltar la soga. Como siempre, repartimos el turno despues de ver que todos juntos es bastante difícil hacer más de dos saltos seguidos. Carla, Yorely, Martha, Estefany, Abril, Blanca, María, Ana, Miguel, Kevin, Bianca, etc… casi todos juegan al principio, aunque muchos se aburren entre turno y turno y van trampeando con otros juegos, de pelota, dentro de la ludo, aunque ya saben que no se puede estar, rompecabezas, etc.

5:50: dentro están con las pinturas. Se me acerca una niña que no conozco y me dice “prooofe regístreme, que no llevo naaada”, con los brazos en alto con la chaqueta cogida con los bolsillos por fuera. Me dice, en veinte minutos, como 6 veces casi lo mismo: “mireee que yo no me llevo naaada, Miguel tiene los bolsillos lleeenos”, y cosas por el estilo.

5:55: recogemos los útiles de dibujo: lápices, crayones, pinceles, témperas, papel, etc. Se acusan entre ellos de llevarse lápices, papeles, etc. Llamo la atención a Miguel, Kevin, que está fuera, Ana, la chica de la chaqueta y otros cuantos.

6:00: veo a Ana, por enésima vez, pasando material de escritura a alguien por la ventana. Directamente fuera, sin prórrogas. En la ludoteca no se aceptan ladrones, cuando se lo piense que entre, tiene la puerta abierta. Pero no vuelve.

6:10: intentamos cantar el “me estafaron con un huevo”, pero no me acuerdo de la letra y lo abandonamos despues de hacerlo rapidito:

Me estafaron con un huevo! (todo bis)
No tenía pollo!
Ay que huevito tan feo!
No tenía pollo!

Vamos todos a reclamar!
A la huevería!
Al huevero que nos vendió
El huevito sin pollo!

Mire usted señor huevero!
Me estafó con un huevo!
Un huevito sin pollito!
Se lo digo… despacito, rapidito, bien flojito, gritandito, etc.
(Para acabar: Mejor me quedo calladito!)

6:15: repasamos la de “El pollo”:

Eeeel pollo!!

El pollo con una pata!
El pollo con las dos patas!
El pollo con las alitas!
El pollo con la colita!

Y el pollo ereees tú! (se señala uno de los niños)
(Para acabar: Y el pollo sooomos todos!)

6:25: nos despedimos, cerramos y nos vamos para casa hasta mañana martes que volvemos a abrir.

Realmente ha ido mucho mejor que el sábado anterior. Pero con el tiempo irá mucho mejor.

Cosas a mejorar:

- Saberme las canciones sin dudarlas. Con el pollo lo tenemos claro, con el huevito no tanto.
- Qué hacer cuando un niño, descaradamente, se lleva algo de la ludoteca. Echándolo sólo se tapa el problema, no se soluciona.
- Cómo empezar las sesiones. No quedan claras las estrategias. Sólo conozco una y ya la he aplicado.
- Aprender más juegos y dinámicas.

Puntos positivos:

- Hemos empezado tranquila y ordenadamente.
- No he perdido la paciencia como la última vez.
- Me he aprendido el nombre de casi todos los niños (no así como se escriben).
- Hemos acabado tambien tranquila y ordenadamente.
- Me he aprendido bastantes canciones de saltar soga: “un cocherito”, “la vaca lechera”, “debajo de un puente”, “si la barquita se hunde”, “sal, pimienta, vinagre”, “osito, osito”, y tengo pendientes de acabar de aprender: “el oso Yogui”, “la licuadora” y creo que alguna más.
- Creo que el formato de la sesión era más o menos ordenado: bienvenida, juegos, dinámicas y despedida. Podría estar mejor, pero ya está mucho mejor que el sábado anterior.

Para próximas sesiones:

- Enseñar “Si Juan Pequeño Baila”.
- Enseñar “Ulele”.
- Repasar “me estafaron con un huevo”.
- Más juegos de todo tipo, y, en especial, los musicales. Hoy ya hemos empezado con los “sombreros musicales”.
- Hacer un control de asistencia con las edades y aniversarios de cada uno.

Número de niños: 20-25
Edades: entre 4 y 14 años, creo.

Solo en las ludotecas

El sábado pasado por la mañana en Primavera… se va Chabi, no dormimos esa noche, y toca abrir ludoteca. Juanjo está en una feria con Marta, Aida se van con Juvis a Chiclayito, lo que significa que toca abrir ludoteca solo.

Toda una experiencia. Los niños que se subían por las paredes, y mi humor tambien estaba de subirse por las paredes. Una parada de reflexión, todos en círculo para recordar un par de normas que no se están cumpliendo: meterse en el aula de infantil colindante por la ventana, jugar con el balón dentro de la ludoteca, pelearse o insultarse… nada funciona bien. Las niñas se pelean por saltar la soga, “prooofe, yo soy la primeeera”, “no, yooo” y sucesivos. Recogemos y continuamos el tira y afloja, a ver quien puede más si ellos o yo. Y ganaron ellos.

Ayer en San Martín, tres cuartos de lo mismo. Vamos con Marta; Juanjo y los voluntarios tienen taller en Ñari, así que no van a abrir. Abrimos nosotros, y, de hecho, casi abre sólo Marta, porque yo quería ir a Chiclayito, pero habiendo allí bastantes voluntarios del campamento y nadie en San Martín, pues era lógico ir a apoyar en Piura y no en Castilla… Llego y Marta ya había abierto. No hay nadie más; la rejilla abierta por si los niños vienen, la puerta cerrada por si el perro viene… Y entran niños; y entran unas niñas; y entran más niños; y se empiezan a patear con los balones; y sólo dos o tres trabajan en la obra de teatro tranquilamente en el rincón de lectura. Marta y yo que nos turnamos para ver si podemos conducir los de fuera. Pero nada. Al final acabamos por echarlos y recoger con la ayuda de Leilyn y Merche, dos de las pocas que se comportaron como debían en toda la mañana.

Parece que el mito de San Martín está que se desmonta, porque si los de Chiclayito eran malos y estos eran buenos (dejando a un lado la fabulosa catalogación)…

Mañana abro Primavera, solo, otra vez. Pero no me pillan desprevenido, y esta vez algo haremos para mejorar lo que no pudo ser el sábado anterior… ni que sea ensayar la obra de teatro. Pero no me subiré por las paredes, ¡espero!

La mejor forma de aprender es equivocándose, una y otra vez, hasta saber ver dónde te equivocas y encontrando las formas de no volver a equivocarse. Para eso, entre otras mil cosas, hemos venido, para aprender.

Campamento de voluntarios en los Cangrejos

Este fin de semana pasado, del 17 al 18 de noviembre, se celebró un campamento en la playa de los Cangrejos para incentivar el voluntariado alrededor de las ludotecas. Tuvimos voluntarios de El Indio, Micaela y Santa Julia, en total éramos 20 personas entre voluntarios, organizadores, etc.

La jornada empezó el sábado a las 3 de la tarde, partiendo del DORA hacia Piata, donde llegamos al cabo de una hora. Allí cogimos una combi para dirigirnos a la playa de destino, a unos 15 minutos de carretera más o menos tortuosa y defectuosamente asfaltada.

Una vez en la playa nos dirigimos al local de Emaús que tiene allí, una pequeña casa con dos habitaciones, baño, cocina, etc., completamente habilitada para el tipo de reuniones que íbamos a hacer. En total con unas 20 plazas para dormir, entre literas y tumbonas de playa. Despues de situarnos un poco en nuestras respectivas camas empezamos a organizar las tareas: limpieza, cena, desayuno y almuerzo. Cada uno de nosotros debía asignarse una de las tareas y sería encargado y responsable de cumplir con los horarios que se establecieran. Los grupos que salieron, más o menos de 4-5 personas, tenían que asignar a un representante, que daría la cara en caso de algún problema con su grupo.

Despues de esto empezamos a trabajar sobre el voluntariado, como concepto, con una lluvia de ideas, confeccionamos un mural sobre experiencias que hayamos tenido en cuanto a voluntariado, etc. Y con esto terminó la tarde de trabajo. Algunos juegos, cena, hoguera en la playa y a la cama.

Por la mañana, despues del desayuno, segunda parte del trabajo del campamento, en esta ocasión respecto al tema puramente de ludotecas: qué es una ludoteca, qué funciones tiene, esquema de una sesión de ludoteca, etc. Por grupos elaboramos una propuesta de acción en una ludoteca, cuya finalidad es que sea aplicada uno de los días que los voluntarios irán a las ludotecas, dentro del compromiso que se supone han adquirido con la organización de ir durante un mes como mínimo para ver qué les parece el tema de voluntariado en las ludotecas.

Despues de esto un baño en la playa, juegos de pelota, el almuerzo, etc., recogemos la casa, acabamos de limpiar el suelo y volvemos a la combi que nos deja en Paita para regresar a Piura, donde ya nos separamos para seguir cada uno con su camino.

De despedidas

Hoy se fue Chabi, el aguirre de Marta. Una semana intensa, para unos más que otros, claro, pero intensa al fin y al cabo. Una noche loca, con más chelas y música que tranquilidad y reposo, una mañana ajetreada, un vuelo de LAN sin más retrasos, unas partidas de dados, una despedida, unas risas, unas lágrimas, una espera que se avecina, que será corta, o más o menos larga, según quien lo quiera ver…

La guitarra, el cajón, unas bulerías y un dos un dos tres cuatro cinco seis siete ocho nueve dié, un paseo por el mercado, a San Martín y Chiclayito, tres visitas al Mi Sitio, un paseo en combi y diez en moto-taxi…

Y aun tenemos para rato, para mucho rato. Marta, los días pasan volando, las semanas tambien, y cuando menos te lo esperes ya estarás contando los días que quedan para volver a encontrarte… no te digo nada nuevo, pero nunca está de más que te lo recuerden… :)

Una semana para recordar, con playa, fiesta, Kens, burros, recontraperobienKens, chelas, risas… Muchas risas.

Hasta la próxima, Chabi!

Teatro en las ludos

Se acercan los días de representación, las ludotecas empiezan a montar sus obras (un pelín tarde y con el tiempo ajustadín), los papeles se reparten, los vestuarios se empiezan a perfilar… disputas por el decorado, por el escenario donde se hará, prisas por conocer los recursos técnicos… Vamos, lo normal en una obra de teatro, ¿no?

En Chiclayito el trabajo está muy avanzado (aunque Aida piense lo contrario ;)), y los niños empiezan a conocer sus papeles, a tener claras las entradas, ya tienen bastante organizado el tema del decorado, etc. “Miriam Ortiz y la anchoveta feliz” remodelada promete bastante, y quizá dé la campanada en la muestra de los días 30 de noviembre y 1 de enero, aunque esto lo veremos con tiempo.

En San Martín, la otra ludoteca que monta una obra completa, “Los músicos ambulantes”, aun no han empezado a ensayar. De hecho no tienen ni obra, ya que aun faltan un par de caracterizaciones de personajes. Se ha cogido un argumento de cuento y se ha empezado a construir de cero una obra sobre éste, con personajes con orígenes e historias diferentes. En principio el viernes empiezan los ensayos, ahora que ya está casi inaugurada la ludoteca.

Santa Júlia está preparando un entremés que no sé de qué va, y en Primavera preparan un pequeño intermedio con la ayuda de Señor de los Milagros para el vestuario y escenografía.

La cuestión es que poco a poco va tomando forma, los niños se van animando, los voluntarios y ludotecarios salen de la rutina de siempre y van pasándoselo mejor de lo normal, y se prevé, para los días de representación, que todo vaya como la seda y todos nos lo pasemos la mar de bien!

De momento los escenarios previstos son, para el día 30, la ludoteca (bueno, el local comunal) de Santa Julia, en la playa de mototaxis, y para el día 1 en la plaza de la Primavera, al aire libre, aunque este último está por confirmar y es posible que se llevara a cabo en una escuela cercana.

Pacífico

Contemplar una puesta de sol en vez de un amanecer, como allí… Arena negra y fina de la que dura dos semanas por los bolsillos y cualquier otro sitio… Viento, mucho viento despeinante… Cangrejos y larvas de caracola, algún que otro delfinico o foca muertos… Pasear por esta playa era casi como sentirse en otro mundo…

Segundo fin de semana en playas peruanas, además, consecutivamente. La primera fue Máncora, una playa que tenía poco de típico y mucho de turista, con tenderetes de chucherías o sortijas, con bares con comida hogareña mal hecha, mucho extranjero de todas partes, bronceados de habitación oscura, pieles blancas y rojas, como la bandera del país…

En esta ocasión hemos estado en Colán, llegando desde el puerto de Paita. Una playa menos conocida, muchísimo menos transitada, con comida del lugar pero bien hecha, una playa de pescadores con sus casas enclavadas frente al océano, retando al viento y las mareas. Un sol de contraluz eterna y un buen montón de cangrejos pequeñitos haciendo sus nidos bajo la arena.

La semana que viene vamos a Cangrejos, cerca de Paita tambien, pero hacia el sur en vez de hacia el norte, a un campamento de Ñari para captar jóvenes. Creo que dormimos en un local de Emaús, pero no tengo aun ni idea… así está la cosa de momento, despistado para siempre.

Pinturas de color

Otra tonalidad del mismo amarillo, un rodillo sin espuma o tela que pueda absorber algo de tinte, otro rodillo que por no tener no tiene casi ni mango. Amigo, no te da el peluche, deja la brochita y con un crayón dibújate un techo para poner en San Martín…

La cuestión es que el miercoles es la gran inauguración del nuevo local de la ludoteca de San Martín, pero aun estamos acabando de pintar las paredes y de plantear como ponemos el techo… La ludoteca sin tejado sigue tambien sin niños. Con el tema del traslado, el día que más niños hemos visto allí jugando desde el 1 de octubre fue el viernes pasado, con 5 niños, cuando se supone que esta ludoteca es la ludoteca estandarte de Ñari Walac.

Con paciencia vendrán los niños, con ayuda tendremos el techo listo para el miercoles y con ilusión, con la ilusión que llevan los pequeñajos y los voluntarios creo que casi es suficiente para que funcione… Pero San Martín ahora pasa por horas bajas, y entre todos tendremos que volver a levantarla (nunca mejor dicho), para que vuelva a parecer lo que en las fotos del otro local.

Horario de ludotecas

Ya está más o menos perfilado el horario de ludotecas. Principalmente desarrollaré mi proyecto de prácticas en 4 ludotecas de Piura y Castilla:

Una sesión semanal en Primavera (Castilla), y en Santa Júlia (Piura), y dos o tres semanales (semanas alternas) en Chiclayito (Castilla) y San Martín (Piura).

La intención es comprobar como se puede desarrollar un trabajo específico de música con sólo una sesión semanal o con dos o tres sesiones. Al trabajar cada proyecto en dos ludotecas con características bastante diferentes se podrá poner a prueba tambien la versatilidad y posibilidades de adaptación del proyecto en cuestión, dándole más credibilidad a los resultados que se den.

Pongo en un gráfico el horario descrito para que se vea más claramente como en principio organizaré las visitas a las ludotecas:

Horario Ludotecas

Parece que se va concretando poco a poco el proyecto y que finalmente puede llegar a convertirse en algo plausible y ejecutable, cosa que me preocupaba bastante, ya que hasta ahora tenía más bien poca forma.

Afortunados

Por haber decidido esto,

por empezar a comprender lo que pasa,

por sentirse parte del juego,

por disfrutar de experiencias inolvidables,

por estar aprendiendo a enriquecerse de lo más pequeño, y lo más grande,

por querer seguir aquí luchando,

por querer seguir aquí creciendo,

por estar aquí.

Afortunados por algo que es indescriptible, que no se puede medir con palabras y que sólo se puede comprender viviéndolo. Afortunados, simplemente.

Contrastes

Como en cualquier sitio del mundo, y por supuesto, aquí tambien, matices como los que diferencian un amanecer de un atardecer, el rocío de una flor recien regada o un suspiro provocado de uno deseado, Piura está tambien lleno de esos pequeños colores que le dan una riqueza especial. Supongo que una riqueza curiosamente única, como la que hay en cualquier sitio del mundo, aunque a veces no lo sepamos ver…

Gente en el mercado, por la calle, ticos amarillos y otros taxis de colores, combis que te llaman para ir a la Grau, miradas indiscretas por el aspecto exótico, silbidos menos indiscretos aún si cabe, saludos, bacán y a ver de todos los ritmos y tonalidades.

Es cuestión de saber ver, de saber mirar, de saber y quererse empapado de todo ello, con la última finalidad de crecer. A veces las circunstancias no te permiten ver toda la gama de contrastes, y ves manchas más o menos grandes a lo largo del tapiz, pero estoy aprendiendo a borrar las manchas y quedarme con el dibujo original, ese que está ahí escrito en tinta indeleble, que no se borra con un borrador ni con aguarrás ni con manchas que lo tapen…

Al fin y al cabo todos los colores, los sonidos, las sensaciones e impresiones, los sabores y olores que esperaba encontrar siguen estando ahí, esperando a que les haga caso de una u otra forma. A muchos ya les he hecho caso, y cada vez que encuentro “algo”, esto me ayuda a ver otro “algo”, haciendo cada vez más facil de entender lo que el poeta dijo.

Sólo una cosa es más dolorosa que aprender de la experiencia, y es, no aprender de la experiencia.

Laurence Johnston Peter (1919-1990) Profesor y escritor canadiense.