San Martín, sin niños
Sábado, 12 de Enero, 2008 a las 23:34 por Aarón (Música, Prácticas EM, San Martín)
Últimamente parece que la lacra de los pocos niños en la ludoteca de San Martín no quiere acabar de desaparecer. La ludoteca puntera en todos los sentidos dentro del proyecto “Aprendemos Jugando”, el abanderado de todos, no tiene niños, y, por lo tanto, es casi como si no existiera. Pasamos el tiempo aplazando actividades programadas por falta de niños, y es que llega un momento que hay más voluntarios sentados sin hacer nada o charlando sobre lo que pasa en sus vidas que niños jugando y correteando por allí.
Ayer viernes estuve en la ludo con mi Memoria Musical para ponerlo a prueba, así que explico a continuación un poco como fue el desarrollo del juego con Liliana, de 10 años, una de las dos únicas niñas que hubo aquel día por allí:
Empezamos a jugar al Memory porque vi que esta niña trasteaba un Memory que hay en la ludoteca, que es con unas piececitas muy pequeñas donde aparecen caras (casi como un Quien es Quien?), y pensé “esta es la mía”, para intentar iniciar un poco la actividad.
Liliana no sabía jugar a este juego así que antes de todo le expliqué como se jugaba, pero, como ya se sabe, no hay mejor explicación que la práctica. Jugamos una primera partida de prueba, donde empezó a entender en qué consistía el juego. Cada vez que ella o yo destapábamos nuestro par de tarjetas siempre le decía lo que aparecía, leyendo con ella el contenido de la tarjeta y relacionándolo con el símbolo “vaya, el calderón y la clave de fa, no me los llevo”.
Poco a poco, en la segunda partida ya vi como Liliana hacía comentarios como “otra vez el silencio de corchea!”, sin leer la tarjeta, sólo viendo el dibujo, es decir, que ya había relacionado el símbolo con su nombre, así que comprendí que jugando unas cuantas veces más, y con más niños, pueden comprender y asumir fácilmente toda la simbología que está representada.
Y esto tambien me confirma algo que vengo intuyendo desde hace algún tiempo, cuando me empecé a fijar en el tema, y es que no hay mejor aprendizaje de cualquier cosa que hacerlo a través del juego, y si este es libre, mucho mejor y más efectivo. Tantas horas y quebraderos de cabeza que puede darnos en un aula de primaria que un niño o una niña utilice, recuerde o conozca el símbolo del silencio de corchea, y en menos de 10 minutos una niña que nunca ha visto ese símbolo ya sabe como se llama y lo empieza a “hacer suyo”…
Pero volviendo al tema de la falta de niños, parece que las propuestas en ese sentido se harán esperar, y es que ahora, en verano, cualquier centro recreativo que ofrezca una piscina a sus visitantes, ya es mucho más atractivo para los niños. Entre la ludoteca y una piscina, ya hemos comprobado donde van ahora los niños. Tenemos que conseguir que la ludoteca también sea atractiva para ellos. Y de hecho en eso estamos.

Ricard dijo,
Domingo, 13 de Enero, 2008 a las 5:11
Por lo que explicas, el juego irá bien cuando lo juguéis con más niños. Felicidades!
Deberías pensar cuál sería el número máximo de jugadores para que sea lo suficientemente dinámico para ellos.
En otro orden de cosas, si hay tarjetas con NEGRA, SILENCIO DE NEGRA y CORCHEA (hay con dos corcheas= TITI?), eso te puede servir para relacionarlo más adelante si tienes ocasión de empezar cadenas rítmicas con los niños. La grafía, ya la conoceran por el juego, también el nombre. Sólo les faltará conocer la sílaba rítmica (si crees conveniente utilizarla, yo pienso que sí) y su relación con los, digamos, nombres oficiales: TA=NEGRA, UN=SILENCIO DE NEGRA, TITI=2 CORCHEAS).
Endavant!
Aarón dijo,
Domingo, 13 de Enero, 2008 a las 11:11
Hola Ricard,
Lo que comentas de la relación de las notas, aprovechar los valores de una negra = 2 corcheas creo que es muy buena idea, aunque ahora ya tengo elaborados los 4 juegos completos de tarjetas, pero de todos modos tengo pensado de hacer un dominó como el que me pasaste, y sí que tendría en cuenta la duración de las notas, es decir, no sólo poner la figura aislada si no inserta en una relación con el resto. Gracias por el comentario!