Ecuador - 5. Un día relajado

Me levanto a las 8:45 “espontaneamente” para ducharme, pero ya hay alguien ahí, así que avanzo la lectura de “a Manaos”, una aventura de los niños del Pesta en el 98. En una de las muchas excursiones en bici por la zona del valle de Tumbaco alguien preguntó “si seguimos esta carretera ¿hasta donde llegamos?”. Alguien dijo “a Brasil”. Y así todo el montaje de una excursión de 6.000 kilómetros y más de 4 meses de duración, con una expedición de 38 jóvenes (el más joven tenía 13 años), con 7 adultos, atravesando 4 paises. Una demostración más de todo lo que son capaces de hacer las personas si no reciben presiones externas y se rigen por sus propias motivaciones.

Después de desayunar sin Vini, que está en el Tambo haciendo limpieza y conversar un rato sobre el proyecto, las dificultades para con la adquisición de una vivienda aquí y en España, la locura de las migraciones y la producción ecuatoriana (en Ecuador la primera fuente de ingresos internacionales son las divisas que se mandan desde España por los trabajadores ecuatorianos que ahí residen) y el desastre social que supone dejar a los niños solos en casa desatendidos por estar trabajando (en el país y en el extranjero) los padres, vamos a buscar a Vini para ver si hacemos la excursión al León que estaba programada.

Un vez en el Tambo, mientras Vini y Lili siguen y avanzan con la limpieza, Camila y yo hacemos rompecabezas, construimos un cubo mágico y nos entretenemos como podemos. Despues de estar un ratito ahí me voy con Cami al CEPA 1 a jugar un rato. Gran parte del tiempo lo hemos dedicado a intentar movilizar un giroscopio, pero de 20 intentos y muchísimas risas sóo ha funcionado una vez, y gracias. También hemos pasado un rato por el rincón de música y hemos trasteado los xilófonos y las flautas. Antes de acabar hemos cogido una aguja para poder seguir haciendo pulseras con el telar de pulseras.

Fuera del CEPA hemos estado jugando con el elástico (la cama elástica), la barra de equilibros y otros juegos motrices que hay en el exterior.

De vuelta a casa son casi las 2 y Vini ya se ha ido a trabajar, por lo que comemos los tres. Después de comer vamos una vez más al CEPA 1 y seguimos jugando con los materiales, además de aprovechar para hacer fotos de los diversos espacios, materiales e, incluso, alguna explicación gráfica de alguno de los materiales. Después de un rato de pasear ya está todo prácticamente fotografiado, a excepción del rincón de agua y el de cocina, éste último por no ser muy significativo para el proyecto. Ya acabaré de tomar fotos otro día.

Más tarde nos vamos al CEPA 2, el de jóvenes y adultos, que aún no había tenido ocasión de visitar. Encuentro ahí, por lo pronto, y sin mirar casi nada: un twister, conecta 4, monopoly, un kaleidoscopio, un par de yoyós y de diábolos, juegos de mesa, rompecabezas, cubos diabólicos… y sin fijarme demasiado. Cuando pueda me gustaría volver a acercarme y mirar más materiales más detenidamente. Jugamos un ratito al twister con Camila y nos reimos mucho.

A la salida del CEPA nos quedamos unos minutos  en la rueda jugando antes de volver a casa. Después de esto ya nos empezamos a preparar para merendar y charlar un rato con Lili sobre más detalles de la ecosimía y la moneda del proyecto.

En el León los “intercambios comerciales” se hacen mediante cheques de “sueños”. Cada persona, mayor o joven, tiene una chequera para extender cuando quiera “comprar” algo. Supongamos que vendemos un polo, y el ponemos un precio: 1 sueño. Quien nos lo quiera comprar nos extenderá un cheque por ese valor. Todo eso se registra en una libreta, ya que realmente ese “sueño” no tiene un valor real, sólo simbólico. Un saldo positivo de sueños, de forma regular, significa que has ofrecido y “vendido” (simbólicamente) mucho y que parece que has comprendido la finalidad de la propuesta, que es compartir, ofrecer, ser solidario, no querer prenderse de cosas que no necesitamos o tenemos en exceso (ropa, comida, etc.). Por el contrario, un saldo negativo o extender un montón de cheques pero no recibir ninguno nunca significa que recibes mucho de los demás pero no ofreces nada y puede que no hayas comprendido el sentido de todo esto.

En caso de necesidad una familia puede proponer a la comunidad (en esas reuniones “de necesidades”) vender unos ahorros en sueños por dinero real del fondo común (de las aportaciones familiares, de amigos, de cursos, del Tambo y programa de pasantías, etc.). Por ejemplo, si tengo “ahorrados” 1.000 sueños por mis “ventas” (cosas ofrecidas) y necesito algo de dinero porque mi coche se ha estropeado y me es imprescindible para el trabajo, se valora la posibilidad de cambiar algo por dinero real para ayudar a superar esa necesidad.

El valor que tú le pongas a lo que ofreces es libre: yo puedo vender un polo por medio sueño y tú por 5 sueños. Se supone que quien más sueños tiene es porque más ha contribuido u ofrecido, pero igualmente siempre se valora el tipo de participación de cada familia y persona. Teniendo en cuenta que todo es simbólico tiene poco sentido poner un precio elevado a las cosas para “enriquecerse” (y más si todo queda registrado en una libreta y luego se evalúa realmente el tipo de ofrecimientos hechos), pero aun así no se pone un precio base a cada cosa porque el objetivo es que cada uno se concientice de qué es lo que quiere y qué hace en el proyecto. Alguien que siempre reciba pero nunca dé se le llama la atención, y, cómo mínimo se le pregunta sobre el porqué de esa situación.

Después de charlar un rato de todo esto Cami me propone un juego de “buscar nombres, ciudades, animales, colores… con la letra…”, y así estamos un buen rato jugando, entre risas y palabras raras.

Más tarde nos ponemos con las pulseras: yo le enseño macramé y ella me enseña a hacer pulseras tipo “hippie” como la que tengo de Loja. Comprende rápidamente la técnica de nudo del macramé, es una niña muy despierta e inteligente (para los que creen que si no vas a la escuela, con un profesor y asignaturas, no puedes crecer sano, esta niña nunca ha pisado una “escuela” como las que conocemos).

Llega Vini y cenamos él, Lili y yo, ya que Cami está absorta en sus pulseras y collares. Una vez acabamos la cena subimos al ordenador para intentar pasar las últimas fotos de hoy al USB. Como la computadora es Mac, el sistema de pasar fotos que viene en la cámara no funciona, que sólo está preparado para Windows, y, probando a pasar los archivos de la carpeta RAW nos damos cuenta que no es un formato estándar y no conseguimos pasar las fotos correctamente.

Después nos ponemos a escuchar música de todo tipo, entre samba, Philip Glass, Victor Jara, el Cirque du Soleil, Benjamin Taubkin y otros artistas que vamos encontrando. Al timpo vamos charlando y conversando sobre lo que suena, de música y músicos, etc…

Finalmente Cami trae un juego de damas chinas y jugamos ella, Vini y yo un par de partidas antes de recogernos para descansar. Mañana finalmente vamos por la mañana a Quito, a visitar la familia de Vinicio, creo, así que la excursión al León me parece que tendrá que esperar un poco todavía…

¡Hasta mañana!

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