Ecuador - 9. Última noche, en el comedor

Hoy vamos a visitar el antiguo Pesta, aunque ya esté derruido casi en su totalidad. Allí cerca está la carpintería de la Fundación, que quiero mirar de comprar algunos materiales para llevarlos a Piura.

Salimos de casa los 5 y mientras bajamos hacia la carretera se desuelda, en uno de los muchos pedruscos del camino, una de las piezas del tubo de escape, así que el Chevrolet de la familia empieza a hacer un ruido que parece un coche de carreras.

Llegamos a Tumbaco y nos desviamos en la carretera a la izquierda para encararnos en la montaña hacia el Pesta. Cuando llegamos allí lo que hay en la parte derecha del camino, un recinto de la Fundación, con la carpintería, el domo y la cafetería. En la carpintería han muchísimos materiales en reserva. Hay todo un almacén de material para los diversos CEPAs del pais, además de los juegos de venta. Lo que yo más buscaba, un telar de pulseras para Miranda, no lo tienen en stock, y es casi lo único que precisamente hoy no tienen. Edgar me lista el resto de material.

Después de ver el listado con los precios me quedo con dos solitarios pequeños, uno para el Hogar y otro para Primavera, el último solitario grande, en caoba, para casa, y una cruz del diablo y un cubo mágico con un futuro incierto, que aún no tengo claro qué hacer con ellos. Todo ello por 65 dólares.

Después de la compra, que no pago porque no tienen cambio de 100, vamos hacia el domo para ver de qué se trata. Es una construcción de madera con una cúpula de cristal, como medio icosaedro, que construyeron inicialmente para los jóvenes del Pesta, que llegaron a organizar un grupo de teatro y no tenían un espacio para ensayar y hacer sus presentaciones. También se empezó a utilizar para los cursos de padres y otras muestras y eventos, que básicamente es la función que tiene ahora el espacio, además de alquilarlo para otras entidades que quieran hacer actividades. El domo tiene anexa una preciosa cafetería que se pone en marcha cuando hay algún evento allí.

Después de esto cruzamos el camino y nos plantamos frente al colegio Pachamama (Madre Tierra en Quichua), que administra un señor suizo que conoció el Pesta y le gustó tanto la idea que construyó, junto a éste, su propio colegio, en la misma linea… Cuando cierre del pesta el Pachamama adquirió uno de los lotes de terreno que se ofertaban, donde está el kinder, un precioso edificio circular de dos plantas con un patio interior que ya es más grande que todo el CEPA 2 del León…

Además de este edificio sólo quedan los hornos de piedra donde los niños cocían sus pizzas, la cocina de adultos donde se preparaba el refrigerio de los niños y la casa de Norma, la vigilante del recinto, que ahora vive en el León.

Después de ver esto y la anterior casa de los Parra, justo frente al Pesta, volvemos los pasos hacia Tumbaco, para buscar unas lonas para cubrir la cama elástica y un mecánico donde reparar el tubo de escape, que resulta que ya se había roto hacía 10 o 12 días.

A las 13:45 o algo así, salimos hacia Oyambaro para ir al León, Vini, una vez más, no tendrá tiempo de comer. Efectivamente, llegamos a casa y él inmediatamente se va a trabajar.

Después de comer voy con Lili al CEPA, que hemos quedado con Rebeca que me hará una breve introducción a los 4 materiales principales del rincón de cálculo.

Empezamos por el material concreto, la base de todo el sistema de cálculo. El material concreto es todo ese material que se puede tocar tal cual es: son las unidades de madera, los bastones de diez unidades, la plancha que es la centena, el cubo de un millar, etc. Con todo esto se puede trabajar concretamente la matemática, tenemos un “banco” que nos cambia las unidades por decenas, etc. con esto podemos hacer cuadraciones, raíces cuadradas, además de las operaciones básicas.

Cuando las operaciones son en diezmiles o los niños se aburren de tanta piececita y piden una forma simplificada de trabajar aparece el siguiente material, los mullos (cuentas, bolas) de colores y la tabla perforada. Los mullos siguen los colores Montessori: verde para la unidad, azul para la decena, rojo la centena, amarillo para el millar, y más mullos, más colores… podemos llegar a operar ya en millonres, diez millonres… con material concreto, operar con millones significaría operar con unos cubos del tamaño de un televisor, lo cual es bastante impracticable e incómodo.

Después de esto pasamos a los ábacos, que también nos simplifican el sistema de bolitas y permiten, igualmente, multitud de operaciones; el ábaco chino permite llegar a operar con billones, y el japonés, con trillones, además, éste último, de permitir, iniciar la abstracción simbólica del 5 y el 10…

Y finalmente la tartana, un sistema de ayuda al cálculo desarrollado por indígenas y que se convierte en todo un juego cuando se utiliza con los mullos de colores.

Después de esa introducción que me deja medio loco nos vamos a casa, que había quedado con David para ir al CEPA 2 a seguir viendo material. Hay toda una estantería con material para la cubicación, mucho material de trigonometría, álgebra, cálculo, etc. Viene Camila con nosotros.

También en lectoescritura hay mucho material de gramática, ortografía, libros temáticos artesanales…

Y acabamos jugando a varios juegos en madera, algunos tipo pentominos, etc. Más tarde llega Vini y jugamos los 4 al Uno, y al poco volvemos ya a casa para cenar.

Después de cenar les enseño algunas fotos que tengo en la memoria usb, de Piura, los amigos, Xenia, Batubaroa… y bajamos abajo a seguir jugando Camila y yo al memoria musical.

Apalancándome en la alfombra de la chimenea me entra sueño y decido quedarme a dormir ahí abajo en vez de en la habitación. Camila me trae un edredón y también se queda un rato durmiendo, pero al final sube arriba con sus padres y yo me quedo toda la noche. Resulta que acabo pasando menos frío que durmiendo en la cama, aunque me parezca sorprendente…

Último kalimán y la “organisasión”… me los bajaré con el emule cuando llegue a España de nuevo… ;)