Gran Reventón final!!

Hoy, en la Quiñónez de San Martín, Gran Reventón final de la estancia de Aarón en Piura!!

Con la participación exclusiva de Grupo 5, Hermanos Yaipén, Internacional Karibe, Mallanep, Armonía 10, Aguamarina y muchos más (todos en un CD)!!

Entrada gratuita (previa aportación de 1 kg de arroz)!!

Están todos invitados!! Márginals, amigos de Chiclayito, de Primavera, de Piura en general, de Nueva Esperanza y todos los que quieran asistir al Mega Evento!!

Recuerda, hoy lunes 28 martes 29 de abril a partir de las 8 pm en la Quiñónez de San Martín!! No te lo puedes perder!! Estás advertido!!

Cerrado por “vacaciones”

Pues eso, que me voy de vacaciones… :) Me voy a ver Cusco, Machu Picchu, Arequipa, y si puedo las líneas de Nasca…

Este viaje se acaba, pero empieza otro, así que de momento cierro este blog unos días (se puede seguir comentando… es una indirecta, jejeje), pero tengo otro abierto donde ir siguiéndolo todo al día (cuando encuentre un internet, claro…) y con todas las anécdotas y curiosidades del viaje… (yo creo que podré escribir un libro un día… jejeje

descubriendoamerica.net

Hasta la vuelta, suerte a todos y buen viaje!!!

Reflexiones (II) - Entre San Martín y Ecuador…

¿Dónde estábamos? ah, sí…

Eso de esquivar los problemas es lo que siempre había hecho hasta hace un tiempo. El daño que me había hecho la gente hasta entonces me había “obligado” (entre unas cuantas comillas) a responder a las dificultades huyendo de ellas, esquivándolas y mirando hacia otro lado. Soy muy consciente de haber desaparecido de la escena cuando me he sentido en peligro de alguna forma, como cuando decidí romper con el grupo en el que estábamos, con Laura, Noel, Toni, Montse, Siro, Xenia y yo, principalmente. Recuerdo que no estaba a gusto, que había algo en aquel grupo que, para mi, fallaba o no acababa de funcionar correctamente. Y un día, en uno de esos momentos de determinación irreflexiva (por lo menos conscientemente hablando, quien sabe lo que me estaba pasando por dentro), me decidí: “no me habéis hecho nada, lo sé, y lo siento, y puedo estar muy a gusto con cada uno de vosotros individualmente, pero en este grupo no me siento bien y esta es la última vez que salgo con vosotros”… Bueno, quizá un tanto drástico (aunque se ha cumplido lo último), pero sí que representa bastante lo que quiero decir de rehuir los problemas y dificultades. En esa situación me sentí en peligro, y la forma de solventarlo fue huir.

Así he ido haciendo, sin que me sintiera cómodo con ello, a lo largo de los últimos años, incluso en la universidad, cuando he estado abriéndome lentamente como soy al mundo. Esquivando problemas, siempre con la alarma puesta, mirando al mundo por la rendija del caparazón de tortuga (que por cierto, lo que pesa, siguiendo la metáfora) y sin encontrarme con un problema real que me haya obligado a encararlo de frente y a asumir mi propia realidad, mis carencias, mis fortalezas y mi capacidad de resolver problemas de forma creativa.

Aquí, como ya dije, me encerré de nuevo en el caparazón, porque me encontré con algo que no había previsto y no era capaz de digerir. Una parte de mi ser me decía que huyera, una vez más, que me olvidara de ese “problema”, que no tenía justificación alguna, y que me dedicara a lo que realmente interesaba, mis prácticas (bueno, quizá esto era lo que pensaba, no recuerdo con demasiada claridad lo que era y lo que es entre toda la bruma de pensamientos). Si el problema no era cosa mía no tenía porque obligarme a darme de bruces contra una pared, simplemente tenía que seguir con mi camino y listos. Otra parte de mí me venía anunciando que lo mejor era resistir, que yo no tenía porqué huir o escapar de aquello. No había hecho nada significativo (suponiendo que hubiera cosas poco significativas) como para merecer el trato que recibía, pero aun así creía que lo que tenía que hacer era seguir con mi determinación de mirar hacia adelante (también), y no irme de allí.

Pero mi paciencia se agotó, cuando no era una sino dos los que me hacían sentir como me sentía. No tenía porque seguir aguantando como si nada, no tenía porque seguir viviendo en un sitio donde ni siquiera se valoraba mi sola presencia. Tenía clarísimo que mi experiencia en Perú no iba a convertirse en un Gran Hermano, en una lucha por la supervivencia en la casa. Y sobretodo lo tuve clarísimo cuando todo esto empezó a afectar de forma más que notable a mi trabajo (y aún afecta, por desgracia).

Así que huí, una vez más huí, y mis sentimientos al respecto son encontrados: por un lado estoy molesto conmigo porque sigo sin comprender los motivos que llevaron a determinadas personas a actuar como actuaron para conmigo, obligándome a ser algo que no quería. Molesto porque huí, porque había aguantado 4 meses (bueno, un poco menos) de vivir en un continuo absurdo y no supe aguantar un par de meses más, claudicando ante mi mismo. Por otro lado creo que es lo mejor que podía haber hecho, porque no tenía porqué seguir aguantando aquello, sobretodo teniendo en cuenta que no estaba justificado y que no había provocación por mi parte (o así me lo ha parecido casi siempre: sólo se me pueden recriminar cosas significativas muy al principio, quizá las 2 primeras semanas, no más, después de la primera charla creo que hubieron muchos cambios que hubo quien no quiso ver; y muy al final, cuando ya me puse en algunos aspectos a su altura, cosa con la cual me he sentido muy mal conmigo mismo). Como ya he dicho, esto no es un reality, y no tenía sentido seguir aguantando… todo.

Aún así huir esta vez no me ha ido mal del todo, como ya digo, creo que ha sido una idea inteligente, que quizá tuve que valorar anteriormente. Entre otras cosas, fui a parar al Hogar de Cristo, con Lucho y los niños, una institución peculiar, que también me ha enseñado cosas sobre la vida en comunidad, sobre niños, sobre la gente del Perú y el país en general, etc. Entré a medio camino entre lo forzado y lo voluntario: evidentemente, no habría salido del depa de forma tan radical si no se hubieran dado las circunstáncias, pero también reconozco que ya tenía algún interés en conocer un poco más de cerca el proyecto que tienen en las Capullanas (aunque debo admitir que después de mi primera visita al Hogar no me interesó demasiado, y no sé si le comenté así a Marta). El traslado también afectó un poco a mis rutinas diarias. Al estar tan cerca de San Martín (apenas cruzar la Grau ya estás en la parroquia, la ludoteca, la comisaria, la Quiñónez…) podía pasar muchas más horas con los vecinos de la cuadra además de ir cada noche a jugar voley contra los de Nueva Esperanza. Al mismo tiempo, como ya no volvía con colectivo al centro, hamburguesa del Pikiss y charla con Juanjo, éste dejó de venir por la zona así que centramos más el contacto por las mañanas después de Ñari en almuerzos con él, encuentros con Víctor, etc.

No sé exactamente cuándo empezó más en serio la confianza con Juanjo, pero creo que fue a partir de aquella “primera” visita a la casa de Fiorella donde estaban todos tomando, con César triste por su pérdida sentimental, y los “primaveros” también tomando con ellos. De ahí una noche en el D’Javy, unos cuando días en San Martín, hamburguesas en la Merino… y desde entonces, supongo yo, que hemos fortalecido esta amistad, así como nos hemos conocido. Recuerdo al principio que la relación era un poco más distante, que quizá yo no estaba en una situación cómoda como para mostrarme tal cual me considero, y que quizá él me conocía más a través de las chicas y no tanto a través mio propiamente, pero me alegra saber que las cosas han cambiado y que hemos encontrado muchos puntos en común el uno con el otro y que pensamos de formas parecidas en ciertas cosas.

Significativo fue también el conocer a todas las chicas de San Martín, en especial a Irma, justo cuando salía del depa, justo esa semana en que nada-podía-ser-peor. Significativo por muchas cosas, pero sobretodo porque me dio el calor auténtico que nadie me ha sabido dar aquí, porque me sirvió de refugio durante esas semanas para cobijarme del dolor de allí afuera, porque al final, se empezó a convertir en mi mente en algo que, por suerte, parece que he sabido llevar como tenía que llevarlo. Significativo porque, lo mantengo, fue y es mi mejor amiga en toda esta aventura, y me alegro de que así sea, la verdad.

Y de ahí vino toda la visita a Ecuador, entre la “confusión” del momento, la desorientación de no saber muy bien hacia donde caminar, con la experiencia de las ludotecas, de Primavera, que, para mi, empezaba por fin a caminar.

Ya expliqué un poco las sensaciones iniciales al respecto, aunque quizá me queda por comentar las reflexiones que se dieron depués de concluir toda aquella experiencia de 7 días en el León.

Esos 7 días creo que han sido los que han marcado más significativamente un rumbo y una determinación en mi vida, los que me han convencido de que mi idea de formar una familia y crecer junto a mis hijos no es una idea alocada, de que esto no era una pérdida de tiempo ni una cosa poco ambiciosa. Convencido de que vale la pena creer en un ideal como ese, y que si mi felicidad creo que vendrá a partir de eso, de mi familia, porqué tengo que negarme a ello por la sociedad crea que es poco pretencioso.

Creo que las mejores decisiones de mi vida en los últimos años han sido estudiar magisterio y abrirme las puertas del mundo de la educación, optar por esta alternativa de prácticas en Latinoamérica, y, por último, conocer el León en persona. Las dos primeras fueron decisiones repentinas, sin una reflexión previa (como ya dije más arriba), que, aunque han sido muy acertadas, no vinieron de un pensamiento anterior, de una idea bien trabajada, fueron, simplemente, impulsos que me llevaban a lanzarme “a la aventura” (como ya he hecho algunas otras veces en cosas más pequeñas y intrascendentes).

Lo del León fue diferente: Aora y Lucía me hablaron de las escuelas libres, del respeto a los procesos de los niños (me sonaba a chino todo aquello), de un libro que me iría muy bien, del “está casi convencido, ya verás en un tiempo” de Aora. Empecé a leer el Educar para Ser apenas llegué a Piura, en cuanto acabé con El cuarto Reich, una de las peores bazofias que podía haber comprado en la librería, no sé si sería noviembre o primeros de diciembre. Al principio lo cogí sin saber, leyendo sin tener idea de lo que estaba a punto de descubrir.

Recuerdo mi sorpresa a medida que iba leyendo anécdotas. Al principo el libro parecía una novela de aventuras, con las dificultades de Rebeca y Mauricio para encontrar su camino en la vida, sorteando obstáculos, probando los más diversos oficios. Cuando empezó el jardín de infancia empezaron para mi también las pequeñas anécdotas sorprendentes. Cuando empezó el Pesta, empezaron las no tan pequeñas anécdotas impactantes, y a medida que avanzaba me sentía más animado para seguir devorando el libro y absorbiendo ideas e historias. Empecé a formar en mi pensamiento la idea “y porqué no voy a verlo con mis propios ojos”, que fue ganando fuerza a medida que iba leyendo. Me parecía increible lo que se explicaba en ese libro, y no en el sentido de “es mentira” si no en el de “es impresionante”, y quería conocerlo de primera mano. Me puse en contacto con Rebe a través de Olga, y concertamos la visita entre el 14 y el 21 de febrero. El Pesta ya no existía, pero había algo “parecido”, algo que no acabé de entender, una cosa llamada “Proyecto Integral León Dormido”, que, si bien me sonaba a chino, como las ideas del Pesta que iba poco a poco conociendo unos meses atrás, ya estaba absolutamente convencido de que valdría la pena conocer y visitar.

Y así fue, me planté en Oyambara, en la colina del León, después de un par de días de autobuses, autocares y demás historias. No me lo podía creer, por fin estaba allí. Y lo paradójico es que quería estar allí pero tampoco sabía lo que me iba a encontrar.

Encontré mi camino. Bueno, realmente, más que encontrarlo encendí la luz que alumbra los caminos cuando uno no ve bien los carteles, y me he decidido a empezar por un camino que creo que es el más satisfactorio para mi vida. Definitivamente, ir al León y conocer más sobre esta alternativa real es lo mejor que podría haber hecho para enriquecer mi vida y empezar a ordenar y poner las bases para lo quiero que sea mi vida futura.

De hecho, esto no ha hecho más que empezar a cambiar mi vida, y saber que lo que vendrá será mejor es lo que más me llena.

Pero no todo es color de rosa… este viaje a Ecuador ha sido, al tiempo, una de las cosas que le ha hecho más daño a mi estancia en Perú…

Pero esto ya lo explicaré en otro momento… ;)

Tranquilidad en Piura

Vaya semana más relajadita…

Como estamos en Semana Santa no hay nadie por las calles, intuimos que Piura debe de estar en las playas de Colán, Cangrejos, Yacila, Máncora, Punta Sal o las que sean…

Paseamos con Xenia por las calles a lo largo del jueves y viernes, y realmente está todo bastante “muerto”. Incluso el viernes en la tarde entramos en el Cossto del centro (!no el de Castilla, no!) y ¡no encontamos colas en los cajeros para pagar! Lo cual es bastante novedoso porque a veces estamos (o estoy) más de diez minutos esperando que me toque turno, porque alguien no tiene el dinero justo, la cajera se va a ver algo (¿?), la tarjeta de crédito no entra…

En fin, que Piura está aburrida, y Xenia se va a llevar una impresión de la ciudad donde he pasado los últimos casi 6 meses de mi vida que no es la auténtica… ni ha hecho calor ni hay gente, ¡qué nivel el de ustedes!

Asegurando la aventura…

Ya está decidido:

Primero iré a Cusco la primera o segunda semana de abril, hasta la última semana de ese mes, que volveré a Piura para celebrar el cumpleaños de Juanjo y también estar presente en el Día Global del Servicio Voluntario.

Después me iré definitivamente (bueno, hasta la próxima ocasión) de Piura a finales de abril o primeros de mayo, para ir hacia el sur, pasar por Bolivia y Paraguay hasta Brasil, y después volver por Uruguay y Argentina hasta Chile, desde donde sale mi vuelo el día 2 de junio.

No sé ni cómo lo haré ni por donde pasaré, ni qué tipo de transportes cogeré, pero bueno, me da igual, ahora que he comprobado que mi tarjeta de débito/crédito/descrédito… funciona correctamente voy más tranquilo, porque sin tenerlo claro era: o voy cargado hasta las cejas de dinero, arriesgándome a que me roben, o bien no llevo un duro y vivo de vender pulseras…

En fin, que ya nos vamos organizando para lo que será después de Piura… Por cierto, ¿qué será después de Piura?

Reflexiones (I) - Los inicios…

El viaje empieza a llegar a su final. Xenia llega a Perú en dos días, y esto significa que una semana después acaban mis prácticas oficialmente, aunque no toda esta aventura, que ya tiene una fecha de caducidad “oficial”: el 2 de junio, partiendo con un avión de Air Comet desde Santiago de Chile…

Pero de esto ya hablaremos en otro momento, y seguramente, en otro lugar. Ahora prefiero centrarme sobre los últimos meses pasados y no los que están por llegar.

Aún recuerdo, muy vagamente, todo lo que eran preparativos, la última noche en casa acabando… bueno, empezando a montar la maleta. Siempre he sido de hacer las maletas a última hora. Y no la hice más tarde (empecé a las 9 o 10 de la noche, después de cenar) porque tenía la presión de mi familia para que la hiciera ya. Después, por supuesto, me di cuenta de que me había dejado algunas cosas relativamente importantes, como el cargador de la batería de la cámara (curioso que recuerde eso en primer lugar), algunos libros que hubiera podido traer (aunque confundo si olvidé o si luego me di cuenta que podía ser interesante tenerlos aquí…), y quizá algo de ropa, medicinas…

Recuerdo las últimas horas con Xenia, con desgana, previendo lo que iba a ser todo este tiempo de distancia. Creo que, inconscientemente, preferí no estar muy despierto aquellos últimos días porque si no el castañazo que me iba a dar cuando pasara por la puerta de embarque y hasta el próximo reencuentro iba a ser de campeonato. Afortunadamente los problemas no nacieron de ahí, ni por ese tema sentimental, ni por la distancia de la familia, de los amigos, de ella… Para todo eso ya estaba mentalizado, plenamente mentalizado de que este aislamiento era serio, de que la distancia era la que era, y que el tiempo también iba a ser el que ha sido… Para eso tuve más de un año y medio de preparación. Un año y medio en que me iba dando cuenta que pronto iba a estar lejos de todo, y cerca de eso que aún no entendía de “ludotecas”, cerca de Rio de Janeiro, de la samba…

No sabía muy bien donde quería estar, pero ya sabía que en Barcelona no. De hecho todavía no sé donde quiero estar (y por esto ya te tengo bastante harta, lo siento cariño) ni lo que quiero hacer de ahora en adelante con mi vida. Creo que el hecho de conocer mundo es una de las mejores oportunidades que te da la vida para crecer en todos los aspectos posibles, y tener más puntos de vista de cómo piensan las personas en un sitio y otro te da muchas herramientas y más claridad mental para ver cómo encarar tu propia existencia. Aunque al mismo tiempo eso tiene sus cosas negativas, y es que si no sabes administarlo aparece todo como una avalancha de ideas, sentimientos, positivos y negativos… y no sabes hacia donde mirar ni donde agarrarte para seguir caminando.

Hasta hace 7 meses mi vida era la que era, una vida ligada al piso de mis padres en Barcelona, a mi pareja “de toda la vida” (casi 5 felices años compartidos), a mis “amigos” de siempre, con los problemas de siempre, al trabajo en el quiosco, a los vecinos antipáticos de turno, la universidad… siempre he creído que algún día sería compositor, que podría hacer algún tipo de estudio oficial no sé exactamente donde, y recuperar todos los años perdidos, olvidar todos los resentimientos con mi violín, conseguir hacer algo interesante (por fin), con el piano, y desarrollar, de una maldita vez, el potencial creativo que sé que tengo para con la composición clásica, que es lo que siempre he querido y soñado. Cuarentamil intentos e inicios de obras, la mayoría interesantes y prometedoras (y no sólo desde mi perspectiva), y apenas una o dos acabadas… en fin, el cuento de siempre. Esa era mi vida hasta entonces.

Recuerdo mis planes de futuro en junio y julio, cuando acababa la universidad y comentaba con Àngel y compañía las perspectivas de futuro de cada uno. No tenía muy claro qué hacer a la vuelta de Perú, pero tenía interés en meterme en el Taller de Músics a hacer algo de contemporáneo, intentar, pf, buscar alguna beca para acabar el grado medio en el Liceu (aunque necesitaría trabajar otro año entero para pagarme la matrícula ahí, creo), preparar oposiciones para primaria (no musical) para el año que viene o el siguiente o empezar musicología en la UAB o la UB (quiero, en presente, mirar críticas de uno y otro sitio, para ir haciéndome una idea del asunto…). Sí, recuerdo lo de las oposiciones, recuerdo tener la convicción de que puedo prepararme si me lo propongo y ganarme una plaza pública para empezar a ejercer y estabilizar mi vida laboral de una vez, y poder empezar con mi proyecto de vida en común con Xenia, que al fin y al cabo es lo que quiero de verdad: una vida tranquila con ella y nuestros en una casa (ah… esa casa de madera que tanto nos hemos imaginado…) en el campo o la montaña.

Una vida “normal”, relativamente poco ambiciosa a nivel personal, sobretodo si lo comparas con las proyecciones de otras personas conocidas o amigos que tenían sus planes de futuro con grandes ideas y con un frenesí de actividades que parecía no tener fin. No, mi plan era más tranquilo, nunca he aspirado a un trabajo que me reporte grandes ingresos ni grandes viajes ni nada de eso. De hecho nunca he comprendido esta máxima del capitalismo de tener, tener y tener, cuando el dinero lo que tendría que permitirte es vivir una vida cómodamente con los tuyos, y no estar criando larvas en bancos y depósitos a largo plazo.

Y yo seguía con mi maleta, que si no recuerdo mal, la desmonté como 3 o 4 veces antes de conseguir cerrarla con todo lo que tenía… la ropa, los libros, las herramientas de afinar pianos (que al final ya ves para qué me han servido… tendré que esperarme a la vuelta para ponerme a punto del todo, aunque tampoco han estado mal las prácticas aquí), qué más traía… no sé, todo eso que uno se suele (supongo) guardar en una gran maleta cuando hace un gran viaje.

Aquella noche no pude dormir, pasamos casi una hora estirados y abrazados en el sofá, hasta las 4 o así que nos pusimos en pie para desayunar un poquito. Miranda tenía un examen al día siguiente, así que ella durmió más rato. El ambiente estaba bastante enrarecido en casa. Mis padres bastante callados, mi hermana durmiendo (supongo), Xenia sin hablar y seria, yo ausente y pensando en… quizá con la mente en blanco, porque tampoco recuerdo haber estado haciéndome grandes expectativas sobre el viaje, la gente, o lo que fuera.

Me salto el aeropuerto por obvio, el vuelo por aburrido, y el medio día en Lima por intrascendente, y ya llegamos a Piura. Casi sólo recuerdo la camisa blanca del “chófer” (Carlos), y el calor que sentí al bajar del avión. Aún había bastante luz a esas horas, cosa que ya casi no se da. Ahora a las 18:25, que es cuando llegan los vuelos de LAN a Piura por la tarde, prácticamente no hay luz, y en pocos minutos ya oscurece. No recuerdo gran cosa más. Recuerdo que Marta trajo algunos presentes de Mireia para Juanjo y Dina y se disculpó a Carlos porque no le cabía nada más en la maleta y lo traería su familia más adelante. Recuerdo la primera cena en “el Romano”, con Lucila, cuando aún era incapaz de ubicar absolutamente nada en aquella ciudad, a oscuras. También recuerdo que la primera vez que paseamos por Piura, de noche, ese mismo día, me sentí como en el viaje a Egipto de unos meses antes, cuando paseábamos por las calles de Edfú, no sé si los olores, los ruidos, la gente… no sé qué es lo que me recordaba a Egipto, pero por un instante me trasladé ahí. Por supuesto que ahora me da bastante risa, pero cuando lo pienso me doy cuenta que tampoco estaba tan loco. Quizá Xenia también lo perciba así y tendremos otra sonrisa que compartir.

Y después han pasado tantas cosas… pero tantas cosas… de todos los colores, grises, negras, rosas, rojas, verdes, blancas… yo creo que ya he visto todo el espectro del arcoiris… Recuerdo, jeje, cuando estaba en el instituto, en el Barcelona-Congrés, y mis dos “fantásticos” años de 3º y 4º de ESO que tanto han “ayudado” al desarrollo de mi vida, mi personalidad y mi carácter. Todavía estoy resentido por todo lo que pasó, por lo mal que viví algunos meses de aquellos años, las pocas ganas de vivir que tenía por lo desgraciada que podía llegar a ser alguna gente con la que había tenido la mala suerte de cruzarme. Y bueno, con la perspectiva, después de haber estudiado educación, precisamente, te das cuenta de que en el fondo tampoco ellos eran responsables directos de lo que pasaba… que más era una cosa de sus padres, de su formación previa, etc. Al fin y al cabo, somos productos sociales, y “de tal palo tal astilla”… pero bueno, el dolor estaba ahí, y las consecuencias aún perduraban.

En la universidad poco a poco aprendí a superar todo eso, y creo que no podré olvidar a casi ninguno de mis compañeros (siento no acordarme del nombre de todos, para eso sí que soy un desastre), pero no podré olvidar lo que me han hecho cambiar, otra vez, Noemí, Laura, Marta, Àngel, Juanki, Pep… y más que han estado ahí desde siempre y que para mi siempre van a estar ahí. Parecía que ya había vuelto a abrir las alas, que había olvidado esos temores, que la coraza que había creado a mi alrededor (que curiosamente hace poco leí algo sobre eso que me hizo sentir plenamente identificado) se estaba rompiendo, que lo que yo era y no mostraba poco a poco iba cambiando y me iba convirtiendo en la persona que siempre había creído y querido ser…

Y aquí las he visto de todos los colores… de tantos colores… y me he reencontrado con mi coraza, pero esta vez, no sé si por producto de la presión externa o si por mi propia presión interna, se ha roto, si no del todo, bastante, porque cada vez me siento más yo, más independiente y más “auténtico” de como soy y me quiero. Aún tengo días obscuros, pero ya me harté hace unas semanas de dar la cara por nadie, de intentar ser algo que no soy para no ”ser un problema” para algunas de esas personas que creía que no iba a tratar jamás en mi vida después de todo aquello.

Esta vez fue todo más doloroso y traumático. No eran niños, eran adultos, y eran mucho más conscientes de lo que estaban haciendo, y aún saben lo que están haciendo, y, sinceramente, me da pena por ellos, porque no me gustaría ser como son, porque me repugna ese tipo de actitudes y soy incapaz de comportarme como se han comportado ellos (sobretodo una). Creo que si algún día me pongo a su nivel con alguien, ni que sea de cerca, ya habré perdido toda mi dignidad personal y cualquier atisbo de humanidad (según mi criterio, obviamente discutible) que pudiera tener anteriormente… así lo siento, la verdad, me da pena que haya personas así, pero me reconforta saber que no estoy dentro de esa categoría.

Y bueno, como esta vez fue más doloroso y violento supongo que la forma de asimilarlo no podía ser la misma que la primera vez, y, mientras que hace unos años me encerré en mí mismo de forma casi permanente y convirtiendo ese rasgo en una parte de mi carácter durante muchos años, esta vez no he tenido más remedio que buscar otra salida, y creo que ha sido lo más acertado de todo. Por la rejilla de mi vida no veía nada más que las cosas que quería, y las que no quería siempre las intentaba apartar de mi vista (no tanto del camino), o en todo caso girar mi rumbo, dar un poco de vuelta y plantarme de nuevo donde estaba sin esas cosas que me incomodaban.

Y bueno, esto es la primera parte… ya seguiré ;)

Reunión de trabajo para el DGSV

Lectura, por parte de Juanjo, de la propuesta trabajada en reunión de equipo durante el miércoles 5/3. Al tiempo de su lectura se resuelven dudas y se contestan preguntas relacionadas con el trabajo realizado.

Después de la lectura se acuerda trabajar a fondo la acción del día 26 de abril y dejar para otra reunión posterior el resto de actuaciones paralelas que se planteaban en la propuesta inicial:

Zona de actuación: Ampliación Curver.

En esta zona se desarrollarán las actividades que se acuerden, cambiando el sentido original de la propuesta, no será una única propuesta desarrollada en múltiples zonas de la ciudad si no una serie de propuestas variadas, que surgirán de las diversas instituciones que participen en el evento, que se desarrollará en una zona de la ciudad.

Después de las actividades concretas en la zona de la Ampliación Curver de Piura (cerca de Nueva Esperanza), se realizará una caminada-marcha pro-servicio voluntario hacia un destino que todavía está por decidir (posiblemente la Plaza de Armas de Piura), donde habrá instalada una feria final, con información acerca del DGSV, de las instituciones que participan y el tipo de trabajo voluntario que realizan, cómo nos ponemos en contacto, etc.

Para concluir la jornada se prevé algún tipo de concierto o actuación musical que amenice la tarde-noche y llame la atención, a poder ser con la colaboración de Grupo 5 o los Hermanos Yaipén ;)

El equipo de trabajo que se conforma tras la reunión y sus respectivas responsabilidades es el siguiente:

Coordinación General:
- Juanjo
- Aarón
- Percy

Diagnóstico de necesidades inciales (en la Ampliación Curver):
- Inés
- Percy
- Gûnther

Búsqueda y captación de personal y capacitación del mismo:
- Julissa
- Lucila
- Inés

Búsqueda de financiamiento:
- Juanjo
- Germán
- Víctor
- César

Logística e infraestructuras:
- Günther (sonido)
- Edurne
- Marta
- Carlos
- Lourdes
- Dina
- Hebert

Relaciones públicas y comunicación:
- Marcos
- Aarón

Se acuerda la siguiente reunión del equipo de trabajo para la fecha de lunes 17/3 a las 9:00 en las oficinas de Ñari Walac, como en esta ocasión.

Reunión de planificación del DGSV

Tema: Voluntariado, un aporte al desarrollo.

Objetivo general: Dar a conocer y promover la acción voluntaria a la población de Piura y Castilla, la misma que se pretende que sea reconocida por las autoridades locales.Objetivos específicos:

  • Elaborar y distribuir material informativo.
  • Sensibilizar a las instituciones para que reconozcan el aporte del voluntariado al desarrollo local. 
  • Impulsar el reconocimiento oficial por la Municipalidad Provincial de Piura (MPP) del Día Global del Servicio Voluntario (DGSV). 
  • Desarrollar una acción publica en diversos lugares de Piura.

Actividades: 

  • Elaborar Pagina Web de organizaciones de voluntarios de la Coordinadora Provincial de Voluntarios (CPV-Piura).
  • Elaboración de Directorio y díptico de organizaciones donde se pueda  realizar trabajo voluntario.
  • Notas de prensa en los diarios sobre el trabajo voluntario.
  • Contactarse con columnistas y redactores para que escriban sobre el tema del voluntariado en Piura.
  • Reunión con organizaciones de voluntarios para  conformar la CPV-Piura.
  • Reunión con empresas diversas para el auspicio de la actividad central y apoyo en la gestión de las actividades (movilidad, sonido, refrigerio, obsequios, pancartas, almuerzos, material logístico, fotocopias, difusión en medios, etc.).
  • Jornada de sensibilización con instituciones públicas para la elaboración de carta de reconocimiento del aporte voluntario al desarrollo de Piura. (Recogida de firmas, por instituciones públicas, privadas, sociales, personas físicas, de la carta pública de solicitud de reconocimiento por la MPP del DGSV.
  • Coordinar con la División de Juventudes la presencia de la alcaldesa u otro cargo público en el cierre de la acción pública celebrada el DGSV.
  • Diseñar y elaborar modelo de resolución municipal para reconocer:
    • El voluntariado como modelo de desarrollo social.
    • La celebración oficial a lo largo de la tercera semana de abril anualmente, el DGSV.
  • Acción pública:
    • Apertura del DGSV (Sábado 26 de abril de 2008):
      • 8:45 a.m.: Concentración de voluntarios en la Plaza de Armas de Piura.
      • 9:00 a.m.: Inauguración oficial del DGSV:
        • Proyección de video de la GYSD.
        • Muestra fotográfico-audiovisual del trabajo voluntario en Piura y la región.
        • Exposición de paneles de instituciones y organizaciones que hacen trabajo voluntario en la región.
      • 9:30 a.m.: Distribución por zonas de los diferentes equipos de voluntarios.
    • Desarrollo de las actividades zonales:
      • 10 a.m. a 4 p.m.: Actividad voluntaria por zonas:
        • “¡Juega con nosotros, amigo!”
        • “Niños, jóvenes y adultos, se la juegan x el Planeta”
        • “Voluntarios jugando” 
        • “Ludo Piura 2008: Juégatela x el Planeta Tierra”
      • A lo largo del día, firma, por instituciones públicas, privadas, sociales, personas físicas, de la carta pública de solicitud de reconocimiento por la MPP del DGSV.
    • Clausura del DGSV:
      • 4:30 p.m.: Concentración de voluntarios en la Plaza de Armas de Piura.
      • 4:45 p.m.: Reconocimiento público por parte de las autoridades e instituciones del trabajo voluntario realizado a lo largo del Día.
      • 5:00 p.m.: Firma del cartel gigante.
      • 5:30 p.m.: Entrega del cartel gigante a la Alcaldesa conjuntamente con la carta oficial para el reconocimiento del DGSV.
      • 6:00 p.m.: Entrega de obsequio-recuerdo a los voluntarios.
      • 6:00 p.m.: Concierto musical de clausura y compartir final.
  • Tramitar resolución municipal reconociendo oficialmente el DGSV en coordinación con la División de Juventudes.

 Temporalización:

  • Vie 7/3 – Reunión para la presentación de la propuesta en Ñari Walac. Conformar equipo de trabajo. Delegar responsabilidades para iniciar actividades concretas.
  • Vie 28/3 – Página Web, Directorio, iniciadas las conversaciones con la División de Juventudes.
  • Sáb 29/3 – Reunión con organización para conformar la CPV-Piura.

Curso de voluntarios (IV)

Día 1: (2 horas aprox)

  • Presentación del curso, como se estructurará, qué haremos, qué tipo de trabajo haremos, actividades, etc. (15 min)
  • Preguntas, dudas, aclaraciones. (10 min)
  • Evaluación inicial:
    • Cuestionario  de evaluación (15 min)
    • Actividades de evaluación rítmica:
      • Primeras actividades rítmicas: cadenas y ecos sencillos (profesor-alumnos y alumnos-alumnos). (20 min)
  • Primeras canciones en coro:
    • Así bailan los gitanos - Tradicional (6 “para divertirnos cantando”) (15 min)
      • A una voz
      • A canon
    • Samba lelê - Brasil (52 “canten señores cantores de América”) (15 min)
  • Presentación de instrumentos: caja china, pandero y triángulo (20 min)
    • Uso y cuidados
    • Juegos rítmicos y creación e improvisación de ritmos
  • Recordatorio de material para la siguiente sesión: 1 o 2 botellas de plástico iguales; piedras pequeñas, legumbres o similar. (Ñari: témperas y pinceles suficientes) (5 min)

A ver qué sale…

Campeonato de voley (I)

Empezamos la planificación y organización del campeonato:

Semifinales: domingo 3/2 (San Martín)

  • Chiclayito / Santa Julia
  • San Martín / Primavera

Final y 3º/4º puesto: domingo 10/2 (¿?)

  • Final: ganadores semis
  • 3º/4º: perdedores semis

Chocolatadas, Parque Curver, Cenas, y ahora, la Navidad

Estos últimos días han sido bastante movidos para mi, y me ha sido imposible mantener actualizado este diario, aunque he hecho lo posible por ir poniendo individualmente cada evento.

Hoy, en apenas una hora, nos vamos Marta, Juvis y yo a Lima a pasar la Navidad con la familia de él, así que antes de irnos dejo un mensajito con todo lo que ha ido sucediendo estos días, ya que no tengo tiempo de dejarlo escrito de otra forma.

Una cena con los voluntarios de las ludotecas, el jueves por la tarde, que fue un bonito compartir con música, algo de baile, unas cuantas dinámicas, aunque bastante aburrido tambien, quizá por la poca participatividad de los presentes… aunque queda un buen recuerdo, las mochilas estampadas! jejeje

El viernes a la tarde chocolatada en Chiclayito, con la familia de Aida tambien presente y disfrutando del festival de caramelos, tazas de chocolate y panetones para todos. Aunque costó arrancar y ordenar un poco la situación al final fue muy bien y los niños se lo pasaron de fábulo, o eso pareció. Lástima que no tuvimos unos regalitos para los niños, habrá que tenerlo presente para la próxima ocasión.

El sábado pasamos el día en el parque Curver, y no fue mal pero pudo haber ido mejor en algunos momentos. Por ejemplo, la descoordinación con Juanjo en el momento de recoger los niños, el número de niños invitados… La cuestión es que Juanjo y yo no pudimos hablar el viernes de cuantos ni qué niños estaban invitados a venir, así que pensé que 11 o 12 era lo más acertado sabiendo que de San Martín iban unos 15 y de Chiclayito unos 25. Como siempre hay bajas, teniendo en cuenta que el tope eran 50… pues había eso, unas 10 plazas libres. Aún así, algunos niños se pusieron en plan chantajista y tuvimos que llevarnos a algún niño más. Despues de casi dos horas esperando cogimos una combi los niños y yo sin saber ni cómo llegar al sitio, ni lo que nos tenía que cobrar, ni lo que íbamos a hacer ni nada… si la movilidad era 1 sol por niño y recaudamos 12 soles… pero la combi sólo a la ida ya nos cobraba 15… había algo que fallaba.

Una vez en el parque, despues de la chocolatada (otra más), Kevin se empezó a encontrar mal y a tener fiebre, y así estuvo todo el día, en cama, con Percy y conmigo, hasta la tarde que, aún con fiebre, se encontraba ya un poco mejor. Me sorprendió muy gratamente la preocupación de Percy por el crío, porque estuvo con él todo el día prácticamente, aún sin conocerlo de nada.

Despues de la chocolatada, las visitas a los animales, jugar un rato en los columpios, el almuerzo y un partido de futbito, nos volvimos de regreso para llegar con tiempo a la cena de Ñari. La combi no llegaba, así que nos fuimos caminando hasta la circunvalación (vaya excursión!) para coger un par de ticos y volver a la Primavera con Marta.

Despues de llegar a casa y darme una duchita rápida cogí los bártulos y hacia Santa Julia, a su chocolatada, ni que fuera a hacer acto de presencia. Y fue muy bonito, la verdad. Esa ludoteca siempre destila muy buen ambiente. Pude hacer con los niños el Ulele y la Carolina, y tuvo bastante éxito. Así sirvió a los niños un poco de excusa para empezar con los juegos que tenían pensados los que organizaban la tarde.

Y de ahí a Ñari a la esperada cena… hasta el último momento con la incertidumbre de si Carlos vendría o no vendría. Y finalmente vino. Despues de una cena que se hizo esperar, con algunas “irregularidades” en la forma y en el fondo (y todos los presentes sabemos de qué hablamos), vino el esperado (sobretodo por Dina) momento de los regalos del amigo invisible! A Carlos le gustó mi regalo de la agenda, que le elaboré con todo mi cariño, y a mi me gustó mucho el DVD que me regaló y la zampoña “a juego” ;), que hacía tiempo que quería una pero no había encontrado el momento de comprarla, así que la mar de bien. El resto de regalos tambien gustaron mucho a sus receptores y finalmente quedó todo bastante bien dentro de lo que había sido aquel día y aquella cena.

El domingo a primerísima hora a Primavera a organizar la chocolatada. Los niños ya estaban fregando el suelo de la entrada, aunque tampoco ayudó mucho porque luego se convirtió en un barrizal con el ir y venir de la gente sacando mesas y sillas. Antes de empezar la chocolatada Juanjo y yo nos fuimos al mercado a buscar algunos regalitos para los niños, ya que con los que había recaudado Jacis no había suficiente. Y ahí estuvimos casi una hora y media dando vueltas por un mercado lleno hasta los topes. Encontramos llaveros, unos juegos de soplar, unos pinballs, raquetas de ping pong… de todo un poco. Y nos lo llevamos para allá, para poder dar un regalo a los 82 niños que iban a asistir entre Primavera, Señor de los Milagros, y los espontaneos que siempre aparecen y no les vas a negar la entrada… Y la chocolatada bien, un poco desordenada pero bien. Al final todos los niños contentos, como tenía que ser :)

A la tarde a San Martín, a su chocolatada. Preparativos, pasamos por el mercado a comprar más juguetitos, esta vez de mi parte un par de monopolios y de ludos (así le llaman al parchís aquí), y una muy tranquila chocolatada con exactamente 30 niños. Despues de eso el amigo invisible de los voluntarios, madres, etc., que tambien fue bien, y de ahí ya a casa.

Juan, el abuelo de Aida, me echó las cartas, que es medio brujo (pero de verdad, sin cuento…), y la noche un poquito de espiritismo… y bueno, de ahí a dormir y a prepararse para hoy, ya que dentro de apenas media hora nos vamos a Lima a pasar allí la navidad con Juvis y su familia. Él nunca ha cogido un avión, pero dentro de un par de horas ya no lo podrá decir, porque estará montado en uno y de camino a su hogar.

Allí pasaremos unos días, y en poco tiempo estaremos otra vez de vuelta, aunque todavía no sé si el miercoles, jueves o viernes andaremos de nuevo en Piura. Vaya días ajetreados que han venido! Y vaya días ajetreados que se vendrán…

¡Feliz Navidad a todos!

De despedidas

Hoy se fue Chabi, el aguirre de Marta. Una semana intensa, para unos más que otros, claro, pero intensa al fin y al cabo. Una noche loca, con más chelas y música que tranquilidad y reposo, una mañana ajetreada, un vuelo de LAN sin más retrasos, unas partidas de dados, una despedida, unas risas, unas lágrimas, una espera que se avecina, que será corta, o más o menos larga, según quien lo quiera ver…

La guitarra, el cajón, unas bulerías y un dos un dos tres cuatro cinco seis siete ocho nueve dié, un paseo por el mercado, a San Martín y Chiclayito, tres visitas al Mi Sitio, un paseo en combi y diez en moto-taxi…

Y aun tenemos para rato, para mucho rato. Marta, los días pasan volando, las semanas tambien, y cuando menos te lo esperes ya estarás contando los días que quedan para volver a encontrarte… no te digo nada nuevo, pero nunca está de más que te lo recuerden… :)

Una semana para recordar, con playa, fiesta, Kens, burros, recontraperobienKens, chelas, risas… Muchas risas.

Hasta la próxima, Chabi!

Pacífico

Contemplar una puesta de sol en vez de un amanecer, como allí… Arena negra y fina de la que dura dos semanas por los bolsillos y cualquier otro sitio… Viento, mucho viento despeinante… Cangrejos y larvas de caracola, algún que otro delfinico o foca muertos… Pasear por esta playa era casi como sentirse en otro mundo…

Segundo fin de semana en playas peruanas, además, consecutivamente. La primera fue Máncora, una playa que tenía poco de típico y mucho de turista, con tenderetes de chucherías o sortijas, con bares con comida hogareña mal hecha, mucho extranjero de todas partes, bronceados de habitación oscura, pieles blancas y rojas, como la bandera del país…

En esta ocasión hemos estado en Colán, llegando desde el puerto de Paita. Una playa menos conocida, muchísimo menos transitada, con comida del lugar pero bien hecha, una playa de pescadores con sus casas enclavadas frente al océano, retando al viento y las mareas. Un sol de contraluz eterna y un buen montón de cangrejos pequeñitos haciendo sus nidos bajo la arena.

La semana que viene vamos a Cangrejos, cerca de Paita tambien, pero hacia el sur en vez de hacia el norte, a un campamento de Ñari para captar jóvenes. Creo que dormimos en un local de Emaús, pero no tengo aun ni idea… así está la cosa de momento, despistado para siempre.

Visitando escuelas y otros centros

Estas últimas semanas, además de las ludotecas de San Martín, Chiclayito, Primavera, Santa Rosa, Santa Júlia, Señor de los Milagros, Rinconada y creo que ninguna más, hemos estado visitando otros centros como la escuela Ramón Castilla y la Domingo Sabio, además de un par de una escuela de educación especial en Campo Polo y el centro de reposo de San Juan de Dios (creo), aquí cerquita, en Castilla.

La verdad es que me ha gustado ver el trabajo que se hace con la discapacidad, pese a que nunca había tenido ningún contacto anteriormente con ese mundo, y creo interesante dedicar algunas horas a trabajar sobre aspectos de musicoterapia que se pueden trabajar y se están trabajando en estos centros, así que además de las ludotecas, en las horas libres que tendremos (que creo que serán bastantes), me dedicaré, entre otras cosas, a ir con Marta a estos centros a ver “qué se cuece”, que puede ser muy provechoso.

La semana entrante visitamos otro centro de discapacitados, creo que de deficientes auditivos, aunque no estoy seguro, ya lo veremos y no sé cuantas más cosas, como siempre. Espero tener tiempo para poder afinar mi primer piano peruano!

Por fin, las ludotecas

Hacía días que esperábamos empezar a trabajar. En alguna que otra cena ya habíamos dicho que estábamos “ansiosos” por empezar a ver ludotecas, niños, juegos y demás. Con la ludomóvil, las primeras visitas a San Martín, Chiclayito, Santa Júlia, Santa Rosa, etc., parece que nos empezamos a hacer realmente una idea de lo que hay aquí.

Como el otro día le comentaba a Marta, creo que en estos 14 días que llevamos en este mundo ya he aprendido más sobre niños, práctica educativa, contacto humano, adaptación y convivencia y cualquier otra cosa que se le parezca que lo que haya podido aprender en 3 años de prácticas reglamentarias. No tengo ni idea de lo que habré aprendido en las veintinosecuantas semanas que nos quedan.

Los niños con los que tenemos que trabajar, recuerdo que, entre otras muchas cosas que nos comentaron, nos dijeron que tenían un déficit afectivo muy grande, pero nada imaginable hasta que no llegas aquí y lo vives en carne propia, por lo menos desde mi punto de vista. Tampoco es que mis experiencias anteriores hayan sido muy ejemplificadoras o significativas desde esta perspectiva, pero aquí en 5 minutos empiezas a ver lo que les falta a estos pequeños y pequeñas, que creo que, sobretodo, es mucho cariño y muchas risas.

Los impresionantes y largos seis meses que iban a ser se me están empezando a hacer cortos, pero tampoco hay que preocuparse ahora, mejor es disfrutarlo y aprender lo máximo posible, las penas ya llegarán tambien en su momento. Creo que esta es la segunda decisión repentina acertada de mi vida “adulta”; la primera fue hacer la carrera que he hecho.

Adaptándose

Despues de una semana y pico intensísima en esta ciudad aun descubrimos (claro) cosas nuevas cada día, aun tenemos experiencias interesantes del simple día a día. Estoy convencido que dentro de seis meses aun estaremos sorprendiéndonos de cómo se vive aquí…

Despues de un día de dolores de estómago y espalda parece que hoy el día se presenta mejor. Este último fin de semana ha sido bastante completo, yendo a visitar Chulucanas y la Encantada por sus cerámicas y Catacaos por su artesanía en general. Unos cuantos jarrones, ceniceros y calabazas talladas y ya estamos a lunes.

El primer contacto con el “Ludomovil de la alegría” ha sido la mar de interesante y hemos podido ver cómo trabajan los ludotecarios y voluntarios en un barrio suficientemente inseguro como para no poder tener un local fijo aún. La idea es que los voluntarios lleven hacia adelante el mantenimiento de una ludoteca estable allí, pero esto ya queda más bien fuera del alcance propio de Ñari, que quizá se ve un poco saturado de ludotecas (actualmente 10 para tan solo 2 ludotecarios a tiempo completo y 1 a tiempo parcial).

Ya iremos viendo como evoluciona. De momento tenemos que centrarnos en el proyecto del II Festival de Teatro, pensar actividades e ideas para transmitir a los voluntarios, etc.

Hoy visitamos la ludoteca de San Martín, uno de las dos principales de la organización, de la que se encarga Juanjo. Espero que la experiencia sea tan gratificante como la del anterior día.

El mercado

Dentro del caos siempre hay un orden, y del orden siempre asoma una más o menos grande punta de locura. Comprar en el mercado de Piura ayudaría a cualquiera a entender un poco mejor esa teoría de la mariposa…

A las 12 o así cogemos un tico en el estadio dirección a una casa de cambio. En un plis plas nos plantamos allí. El cambio actual está a 1€/4S, así que sigue dentro de la media y lo natural. Al salir de allí nos vamos al mercado en una combi: “bajo bajo bajo bajo, mercaaadooo”, “pare mercado”, medio sol por cabeza y ya vemos el mercado frente a nosotros. Vendedores ambulantes, paradas de todo, carritos de jugos, plastiquería, pollos degollados colgados de las piernas, escobas a granel y algo más de dificultad para encontrar un trapeador (una fregona, para entendernos). Fruta, mucha fruta, aguacates suaves que vendrán de perlas para una buena ensalada. Un espejo para el lavabo, que las chicas van como locas, y yo tambien cuando me afeite a ciegas… Lechugas, piñas, tomates, plátanos, especias, maiz de todos los colores y tamaños, frijoles, zanahorias…

Otro tico y para casa. Despues de catar el segundo fuet con Carlos y un poquito de charla comemos unas pataticas de Marta, y esta tarde a mirar la línea del teléfono. Más cerca de casa con esta comida nuestra. Espero adoptar pronto el gusto picantón de la comida piurana!

Destino: Piura

Realmente todo aquí es bastante diferente a como lo percibimos allí: la gente, las calles, la manera de pensar, las comidas, los taxis y autobuses, los paisajes, las sensaciones y vibraciones… Y llevamos 3 o 4 días tan sólo.

Venimos de un mundo estresado, de un mundo con un reloj en la mano o en la muñeca, de la ideología de la hora y la puntualidad. Aquí se vive, con todas las letras, aquí se hacen las cosas a su debido tiempo, y es que, realmente, tenemos todo el tiempo del mundo, pero a veces hay algo que nos lo tapa.

La cuestión es que estos dos primeros días en Piura (empezamos hoy el tercero de nuestra andadura) nos están suponiendo muchas novedades en todos los aspectos, empezando por los que ya he dicho arriba y continuando (no se puede decir acabando, porque no creo que dejemos de sorprendernos en ningún momento) por los cambios en uno mismo, en su percepción global de lo que somos y estamos haciendo. Yo empiezo a notar ya algunos pequeños cambios en mi forma de pensar algunas cosas y en cómo hago algunas otras.

Y la verdad es que me alegra poder compartirlo y aprenderlo con Aida y Marta, pues no sé si podría llevarlo igual de bien si estuviera solo, además que cualquier experiencia conjunta enriquece mucho más que no si la llevas a cabo tú de forma independiente. A ver como caminan las cosas hasta que nos encontremos a nosotros en esta gran ciudad.

Y llevamos sólo 3 o 4 días…

Papeles y más papeles

Bueno, esto empieza a estar encaminado (si obviamos el hecho que la maleta aún está “intacta”). Ya tengo el billete, seguro, fotocopias de la cartilla de vacunación y pasaporte, etc. Hoy en principio última reunión en Santa Perpètua con los de la ONG, aunque quizá haga falta algún otro encuentro, nunca se sabe.

La maleta me trae de cabeza, pero bueno, aun tengo 9 días para acabar de organizarla. Todo a su tiempo. Aunque cada vez queda menos para permitirse errores u olvidos. Os iré explicando ;) .

Última reunión

Recibo un email de Ricard que me dice una hora. Al cabo de varios días me dice otra hora Joan, el coordinador. Miriam, de Santa Perpètua tambien me avisa que en breve tendremos un último encuentro. Enciendo el movil y me recuerda Aida la hora para la universidad. Parece que empieza a haber movimiento allí. Y ya era hora, por cierto.

El jueves 20 tenemos la última reunión en la universidad para hablar del viaje, acabar de pulir aspectos sobres las prácticas, si es que hay aún alguna duda, dar números de teléfono, datos del billete y ruta de vuelo, seguro, etc.

Es probablemente el último día que pase por la universidad hasta dentro de varios meses cuando ya hayamos vuelto. No sé qué nos explicarán ni qué explicaremos, pero la cuestión es que hay que ir, así que paciencia… :)