¿Conclusión?

Ya, se supone que eran 6 meses. Llegamos aquí el día 2 de octubre por la tarde. Si somos estrictos… pasado mañana concluyen las prácticas. Pero… si algo es bueno, porqué cortarlo?

Bueno, yo lo voy a cortar, pero porque voy a visitar Cusco, Machu Picchu, y quien sabe qué más, a lo largo de las próximas 2 o 3 semanas. De momento todo es incertidumbre, pero lo único que sé a ciencia casi cierta es que mis últimos días en Piura estarán comprendidos entre el 27 y 30 de abril. A partir de entonces lo que venga será… no sé qué será, pero algo tendrá que ser hasta el 2 de junio que parta mi vuelo desde Santiago de Chile…

Queda poco tiempo, muy poco tiempo…

Asegurando la aventura…

Ya está decidido:

Primero iré a Cusco la primera o segunda semana de abril, hasta la última semana de ese mes, que volveré a Piura para celebrar el cumpleaños de Juanjo y también estar presente en el Día Global del Servicio Voluntario.

Después me iré definitivamente (bueno, hasta la próxima ocasión) de Piura a finales de abril o primeros de mayo, para ir hacia el sur, pasar por Bolivia y Paraguay hasta Brasil, y después volver por Uruguay y Argentina hasta Chile, desde donde sale mi vuelo el día 2 de junio.

No sé ni cómo lo haré ni por donde pasaré, ni qué tipo de transportes cogeré, pero bueno, me da igual, ahora que he comprobado que mi tarjeta de débito/crédito/descrédito… funciona correctamente voy más tranquilo, porque sin tenerlo claro era: o voy cargado hasta las cejas de dinero, arriesgándome a que me roben, o bien no llevo un duro y vivo de vender pulseras…

En fin, que ya nos vamos organizando para lo que será después de Piura… Por cierto, ¿qué será después de Piura?

Reunión de planificación del DGSV

Tema: Voluntariado, un aporte al desarrollo.

Objetivo general: Dar a conocer y promover la acción voluntaria a la población de Piura y Castilla, la misma que se pretende que sea reconocida por las autoridades locales.Objetivos específicos:

  • Elaborar y distribuir material informativo.
  • Sensibilizar a las instituciones para que reconozcan el aporte del voluntariado al desarrollo local. 
  • Impulsar el reconocimiento oficial por la Municipalidad Provincial de Piura (MPP) del Día Global del Servicio Voluntario (DGSV). 
  • Desarrollar una acción publica en diversos lugares de Piura.

Actividades: 

  • Elaborar Pagina Web de organizaciones de voluntarios de la Coordinadora Provincial de Voluntarios (CPV-Piura).
  • Elaboración de Directorio y díptico de organizaciones donde se pueda  realizar trabajo voluntario.
  • Notas de prensa en los diarios sobre el trabajo voluntario.
  • Contactarse con columnistas y redactores para que escriban sobre el tema del voluntariado en Piura.
  • Reunión con organizaciones de voluntarios para  conformar la CPV-Piura.
  • Reunión con empresas diversas para el auspicio de la actividad central y apoyo en la gestión de las actividades (movilidad, sonido, refrigerio, obsequios, pancartas, almuerzos, material logístico, fotocopias, difusión en medios, etc.).
  • Jornada de sensibilización con instituciones públicas para la elaboración de carta de reconocimiento del aporte voluntario al desarrollo de Piura. (Recogida de firmas, por instituciones públicas, privadas, sociales, personas físicas, de la carta pública de solicitud de reconocimiento por la MPP del DGSV.
  • Coordinar con la División de Juventudes la presencia de la alcaldesa u otro cargo público en el cierre de la acción pública celebrada el DGSV.
  • Diseñar y elaborar modelo de resolución municipal para reconocer:
    • El voluntariado como modelo de desarrollo social.
    • La celebración oficial a lo largo de la tercera semana de abril anualmente, el DGSV.
  • Acción pública:
    • Apertura del DGSV (Sábado 26 de abril de 2008):
      • 8:45 a.m.: Concentración de voluntarios en la Plaza de Armas de Piura.
      • 9:00 a.m.: Inauguración oficial del DGSV:
        • Proyección de video de la GYSD.
        • Muestra fotográfico-audiovisual del trabajo voluntario en Piura y la región.
        • Exposición de paneles de instituciones y organizaciones que hacen trabajo voluntario en la región.
      • 9:30 a.m.: Distribución por zonas de los diferentes equipos de voluntarios.
    • Desarrollo de las actividades zonales:
      • 10 a.m. a 4 p.m.: Actividad voluntaria por zonas:
        • “¡Juega con nosotros, amigo!”
        • “Niños, jóvenes y adultos, se la juegan x el Planeta”
        • “Voluntarios jugando” 
        • “Ludo Piura 2008: Juégatela x el Planeta Tierra”
      • A lo largo del día, firma, por instituciones públicas, privadas, sociales, personas físicas, de la carta pública de solicitud de reconocimiento por la MPP del DGSV.
    • Clausura del DGSV:
      • 4:30 p.m.: Concentración de voluntarios en la Plaza de Armas de Piura.
      • 4:45 p.m.: Reconocimiento público por parte de las autoridades e instituciones del trabajo voluntario realizado a lo largo del Día.
      • 5:00 p.m.: Firma del cartel gigante.
      • 5:30 p.m.: Entrega del cartel gigante a la Alcaldesa conjuntamente con la carta oficial para el reconocimiento del DGSV.
      • 6:00 p.m.: Entrega de obsequio-recuerdo a los voluntarios.
      • 6:00 p.m.: Concierto musical de clausura y compartir final.
  • Tramitar resolución municipal reconociendo oficialmente el DGSV en coordinación con la División de Juventudes.

 Temporalización:

  • Vie 7/3 – Reunión para la presentación de la propuesta en Ñari Walac. Conformar equipo de trabajo. Delegar responsabilidades para iniciar actividades concretas.
  • Vie 28/3 – Página Web, Directorio, iniciadas las conversaciones con la División de Juventudes.
  • Sáb 29/3 – Reunión con organización para conformar la CPV-Piura.

Ecuador - 11. Vuelta a la realidad

Me despierto a las 6:45 o así, ya hay suficiente luz para escribir y leer, aunque el traqueteo del autobús no sea lo más adecuado del mundo para intentar utilizar un lápiz.

A las 9 llegamos a Loja. Lo primero que busco es un lugar donde comprar madejas de hijo para hacer las pulseras que me faltan. Después de un rato buscando acabo por el mercado, donde encuentro más o menos rápidamente. De ahí, ahora sí, un lugar donde desayunar, y ¿qué mejor forma de despedirme que yendo donde ya había ido? Así pues busco la misma juguería, donde me tomo un jugo de fresas con leche y un sanduche de jamón y queso.

A continuación unas tijeras y cinta adhesiva y pasear por el pueblo en busca de algún libro de pulseras para ampliar mi técnica, pero no encuentro nada. También quiero algún mapa de Ecuador, pero lo único que consigo, en el Ministerio de Turismo, es bastante misio, para variar.

Un ratito de internet y contestar un par de mails y ya de vuelta al terminal para acabar de terminar la experiencia ecuatoriana.

A las 13 horas sale el bus, e inmediatamente empiezo con una pulsera. Entre una cosa y la otra me da tiempo a hacer dos pulseras, no más, porque con el traqueteo era casi imposible hacer nada más.

Atravesamos la frontera a las 18:30, ya oscurece. El río baja bravo, esto ya se acaba… sigo leyendo un poco, pero se hace de noche y apetece más dormir… me despierto a las 21 por el mercado de Piura, aquí hace calor.

Una moto y al Hogar a dejar las cosas. Ya están con los preparativos del 23, aniversario de la institución.

Dejo cuatro cosas y a la Quiñonez, a saludar a la familia y repartir las pulseras prometidas.

Y se acabó, sin darme cuenta, se acabó.

Ecuador - 10. De despedidas

Último desayuno en familia, con yogurt, cereales, jugo de mora… y última visita al CEPA también. Voy al Tambo a reunirme con Esperanza para pagarle por los días de la estancia en el León 147 “dólares de cabeza” que se van en las 7 noches y 8 días (como en los folletos turísticos) de Oyambaro… Espe me regala un pequeño “Educar para ser” de 2002, posterior al original, del 97, con un resúmen del precedente y nuevos datos sobre la propuesta del Pesta y del proyecto principal de la fundación.

Después de esto, al CEPA, a ver por última vez los materiales, espacios, niños… hasta que vuelva. Rebeca me pregunta sobre las ludotecas donde estoy, como durante el desayuno Lili y Vini, y le comento que, tal y como está ahora planteado el proyecto, si no se cambia al formato de intervención con las familias de una forma más profunda es un proyecto bastante condenado al fracaso en casi todos los sitios donde se intenta aplicar. No puede ser funcional para las ludotecas que haya familias, por ejemplo, permitan que sus hijos roben material de la ludoteca y además los “animen” a seguir robando o se callen, como suele suceder en la mayoría de casos de hurto. Aún así el proyecto sigue porque hay gente pagada que está detrás para organizar el trabajo y abrir las ludotecas, pero si no estuvieran sería difícil conseguir que funcionara de forma permanente.

Jugamos un rato más con los niños y ya casi es hora de recoger cuando Cami, otro niño y yo empezamos a montar un puzzle, que finalmente acabamos ella y yo cuando el CEPA ya cerró hacía 15 minutos.

Intercambiamo mails y teléfonos con Olga y Javier para no perder el contacto en España y poder saber un poco lo que vamos haciendo cada uno.

“Se nota que hoy hay despedida” dice Divid en alusión al almuerzo, con carne empanada, sopa, ensaladilla rusa… justo después de comer, sin yo esperármelo, se va ya Camila a casa de Ignacio y nos despedimos. Voy a echar mucho de menos a esta niña… es lo que tiene encariñarse facilmente.

Acabo de recoger las cosas y ya me despido de David con la mochila a la espalda. Lili ha ido a ver si encuentra un “Ser para educar” para regalarme, porque les dije que quería comprar uno pero no me llegaba el dinero. Mi idea era comprármelo en España a la vuelta, pero insistieron con el obsequio y tampoco me iba a negar. Vamos con Vini a dejarlo todo en el coche y a casa de Rebeca a despedirme de ellos.

Como hoy es el cumpleaños de Olga están todos en el Tambo comiendo juntos. Una foto de familia con sus hijos, Javier, la Rebe y yo. El fotógrafo, Mauricio, que no le gusta salir en las fotos.

Al salir de ahí ya me despido de Lili y le mando un beso muy fuerte para la Camila. Y Vini y yo ya nos vamos, con un “Ser para educar” que consigue Liliana, hacia el coche, que me dejará en la Linea para coger un bus hacia Quito, para empezar a poner rumbo final a esta historia que empezaba hacía 10 días, el martes 12, saliendo de noche desde Piura, embarcándome a un “sabe Dios qué” que era el León Dormido.

vinicio me dedica el libro, conversamos sobre lo chévere de la visita, de habernos conocido, de Camila y lo bien que ha pasado la semana y lo rápido que ha pasado todo.

Ya está, el coche que se va y yo con la mochila de Manu listo para volver a “casa” en Piura… y lo pongo entre comillas porque ya no sé donde está mi casa o dónde me siento más “como en casa”, si en Barcelona, que creo que no, si en Piura, que bastante, si en el León, si en algo parecido al León pero en España…

La cuestión es que pasa un Yaruquí y empiezo a finalizar la lectura del “Educar para ser” que, aunque parezca mentira, todavía no he terminado de leer. En un momento dado, a unos 10 kilómetros de Quito, nos encontramos frente a un accidente en la carretera y estamos cerca de una hora sin apenas movernos de sitio. Cuando el bus anunciaba media vuelta, milagrosamente, llegaba al lugar del accidente y podemos, por fin, avanzar hasta el Río Coca.

Desde allí encuentro un autobús Ecovía que se supone que lleva al terminal, pero una vez llego hasta allí parece que nada… Aparezco en una estación de autobuses que no conozco. Ahí cojo uno que finalmente va al terminal terrestre, pero al de Latacunga, al sur de Quito, y no al de a capital. Menos mal que desde donde estoy también se puede coger un autobús a Loja. El cobrador del bus me dice que vaya a “Santa”, y bueno, desde ahí el pasaje a 12 $, que está bien.

Cuando paramos en Ambato la casa nos obsequia con un jugo y unas galletas, lo cual no está nada mal, ni que sea el detalle, porque generalmente no te dan ni las gracias por comprarles un pasaje. Intento encontrar una postura cómoda para dormir, aunque en un autobús esto es casi siempre una tarea imposible.

Ahora sí que se acaba del todo el viaje…

Ecuador - 9. Última noche, en el comedor

Hoy vamos a visitar el antiguo Pesta, aunque ya esté derruido casi en su totalidad. Allí cerca está la carpintería de la Fundación, que quiero mirar de comprar algunos materiales para llevarlos a Piura.

Salimos de casa los 5 y mientras bajamos hacia la carretera se desuelda, en uno de los muchos pedruscos del camino, una de las piezas del tubo de escape, así que el Chevrolet de la familia empieza a hacer un ruido que parece un coche de carreras.

Llegamos a Tumbaco y nos desviamos en la carretera a la izquierda para encararnos en la montaña hacia el Pesta. Cuando llegamos allí lo que hay en la parte derecha del camino, un recinto de la Fundación, con la carpintería, el domo y la cafetería. En la carpintería han muchísimos materiales en reserva. Hay todo un almacén de material para los diversos CEPAs del pais, además de los juegos de venta. Lo que yo más buscaba, un telar de pulseras para Miranda, no lo tienen en stock, y es casi lo único que precisamente hoy no tienen. Edgar me lista el resto de material.

Después de ver el listado con los precios me quedo con dos solitarios pequeños, uno para el Hogar y otro para Primavera, el último solitario grande, en caoba, para casa, y una cruz del diablo y un cubo mágico con un futuro incierto, que aún no tengo claro qué hacer con ellos. Todo ello por 65 dólares.

Después de la compra, que no pago porque no tienen cambio de 100, vamos hacia el domo para ver de qué se trata. Es una construcción de madera con una cúpula de cristal, como medio icosaedro, que construyeron inicialmente para los jóvenes del Pesta, que llegaron a organizar un grupo de teatro y no tenían un espacio para ensayar y hacer sus presentaciones. También se empezó a utilizar para los cursos de padres y otras muestras y eventos, que básicamente es la función que tiene ahora el espacio, además de alquilarlo para otras entidades que quieran hacer actividades. El domo tiene anexa una preciosa cafetería que se pone en marcha cuando hay algún evento allí.

Después de esto cruzamos el camino y nos plantamos frente al colegio Pachamama (Madre Tierra en Quichua), que administra un señor suizo que conoció el Pesta y le gustó tanto la idea que construyó, junto a éste, su propio colegio, en la misma linea… Cuando cierre del pesta el Pachamama adquirió uno de los lotes de terreno que se ofertaban, donde está el kinder, un precioso edificio circular de dos plantas con un patio interior que ya es más grande que todo el CEPA 2 del León…

Además de este edificio sólo quedan los hornos de piedra donde los niños cocían sus pizzas, la cocina de adultos donde se preparaba el refrigerio de los niños y la casa de Norma, la vigilante del recinto, que ahora vive en el León.

Después de ver esto y la anterior casa de los Parra, justo frente al Pesta, volvemos los pasos hacia Tumbaco, para buscar unas lonas para cubrir la cama elástica y un mecánico donde reparar el tubo de escape, que resulta que ya se había roto hacía 10 o 12 días.

A las 13:45 o algo así, salimos hacia Oyambaro para ir al León, Vini, una vez más, no tendrá tiempo de comer. Efectivamente, llegamos a casa y él inmediatamente se va a trabajar.

Después de comer voy con Lili al CEPA, que hemos quedado con Rebeca que me hará una breve introducción a los 4 materiales principales del rincón de cálculo.

Empezamos por el material concreto, la base de todo el sistema de cálculo. El material concreto es todo ese material que se puede tocar tal cual es: son las unidades de madera, los bastones de diez unidades, la plancha que es la centena, el cubo de un millar, etc. Con todo esto se puede trabajar concretamente la matemática, tenemos un “banco” que nos cambia las unidades por decenas, etc. con esto podemos hacer cuadraciones, raíces cuadradas, además de las operaciones básicas.

Cuando las operaciones son en diezmiles o los niños se aburren de tanta piececita y piden una forma simplificada de trabajar aparece el siguiente material, los mullos (cuentas, bolas) de colores y la tabla perforada. Los mullos siguen los colores Montessori: verde para la unidad, azul para la decena, rojo la centena, amarillo para el millar, y más mullos, más colores… podemos llegar a operar ya en millonres, diez millonres… con material concreto, operar con millones significaría operar con unos cubos del tamaño de un televisor, lo cual es bastante impracticable e incómodo.

Después de esto pasamos a los ábacos, que también nos simplifican el sistema de bolitas y permiten, igualmente, multitud de operaciones; el ábaco chino permite llegar a operar con billones, y el japonés, con trillones, además, éste último, de permitir, iniciar la abstracción simbólica del 5 y el 10…

Y finalmente la tartana, un sistema de ayuda al cálculo desarrollado por indígenas y que se convierte en todo un juego cuando se utiliza con los mullos de colores.

Después de esa introducción que me deja medio loco nos vamos a casa, que había quedado con David para ir al CEPA 2 a seguir viendo material. Hay toda una estantería con material para la cubicación, mucho material de trigonometría, álgebra, cálculo, etc. Viene Camila con nosotros.

También en lectoescritura hay mucho material de gramática, ortografía, libros temáticos artesanales…

Y acabamos jugando a varios juegos en madera, algunos tipo pentominos, etc. Más tarde llega Vini y jugamos los 4 al Uno, y al poco volvemos ya a casa para cenar.

Después de cenar les enseño algunas fotos que tengo en la memoria usb, de Piura, los amigos, Xenia, Batubaroa… y bajamos abajo a seguir jugando Camila y yo al memoria musical.

Apalancándome en la alfombra de la chimenea me entra sueño y decido quedarme a dormir ahí abajo en vez de en la habitación. Camila me trae un edredón y también se queda un rato durmiendo, pero al final sube arriba con sus padres y yo me quedo toda la noche. Resulta que acabo pasando menos frío que durmiendo en la cama, aunque me parezca sorprendente…

Último kalimán y la “organisasión”… me los bajaré con el emule cuando llegue a España de nuevo… ;)

Ecuador - 8. Minga en Cotacachi

Me tengo que levantar a las 5:30 para estar a las 6 bajo el CEPA 2, de donde saldremos hacia la minga de trabajo que hay en Cotacachi, al norte de donde estamos. Como siempre, me duermo y vuelvo a la realidad a las 5:59, con lo cual me visto rápidamente y salgo escopeteado hacia allí, donde ya esperan Edgar, Esperanza, Osvaldo y Juan. Al poco llega Ignacio y ya nos podemos ir, sobre las 6:15.

A medio camino hacemos una parada para desayunar, y, ¡vaya desayuno de camionero! café, jugo, pan con queso, dos huevos y un plato con arroz, papas, ensalada y carne estofada. Seguimos el camino conversando sobre la importancia de ir documentado porque en un control si te piden los papeles, pasaporte, etc., y no los tienes, te pueden encerrar, o incluso deportar, si pasan los días y no consigues tu documentación. Una multa puede ser de hasta 1500 dólares, si has requerido un abogado, aunque lo normal está entre 250 y 300 por andar sin documentos. En los controles de carretera es frecuente que te detengan para revisar la documentación, y yo no sabía nada de esto y no siquiera ando la copia del pasaporte… como que si nos para la policía directo al calabozo, y de allí ya veríamos lo qué…

Por suerte nadie nos para y ya llegamos al pueblo de Cotacachi donde tenemos la minga. Conozco a Mauricio, que ha venido en su coche con los Nuín y también a Miguel, el padre de familia para quien vamos a ayudar a construir el CEPA para la educación de sus hijos. Ahora ya tiene espacios habilitados dentro de su casa, pero ésta es pequeña, y le ocupa prácticamente todo el espacio, así que se está invirtiendo en ampliar su casa para trasladar el CEPA a un espacio adecuado. Miguel llevaba a sus hijos a una escuela tradicional, mientras iba conociendo las propuestas del Pesta, hasta que un día se plantó: “a partir de mañana ya no vais al colegio”; y así fue. Desde entonces la Fundación le ha dado el apoyo necesario para implementar su CEPA en casa, y por ello estamos hoy aquí.

Pronto, después de las presentaciones, nos ponemos en marcha con el trabajo. La estructura de pilares y el techo ya están listos, así que, antes de entablar el suelo se requiere poner las vigas que serán la estructura del piso.

Nunca he trabajado la madera, pero a fuerza de ver e intentar con el formón y el martillo desbastar la madera van saliendo cosas. Un rato de trabajo y ya empezamos el refrigerio, consistente en un poco de maiz, unos chochos (una especie de legumbre) y una limonada. Y otra vez a la carga. De las 21 que conforman la estructura del suelo ya hay instaladas 4, y a lo largo de la mañana y después de comer ponemos 10, así que quedan todavía 7 para una posterior ocasión.

Comemos todos juntos una rica ensalada, aguacate, patatas cocidas, cuy (conejillo de indias) asado y jugo de piña, además de una sopa de harina con mote para acompañar.

Después de comer seguimos un rato trabajando hasta que Mauricio piensa en volver para que no les pille la noche en la carretera. Cual es mi sorpresa cuando resulta que ya no tengo espacio en el coche, y, no sólo seo, si no que los que se quedan (Osvaldo, Juan e Ignacio) lo hacen ¡¡hasta mañana por la tarde!! no puedo creer que me vaya a quedar ahí colgado así. Nadie me dijo que la minga era de dos días, porque si lo llego a saber seguro que no me largo tan rápido a la aventura.

Finalmente, como el coche de Marui es una camioneta 4×4, habilitamos el toldo posterior y nos instalamos ahí Edgar y yo para la vuelta, con lluvia y mucho frío. Durante las más de dos horas de trayecto conversamos sobre el proyecto, cómo llegó él a aquí, y cómo yo también he llegado, el problema del modelo educativo actual, y, hablando, todo nos lleva a la incongruencia de un modelo económico despiadado y brutal como es el capitalismo aberrante que nos gobierna.

Llegamos tiritando y mojados al León, el fin de la subida no parecía llegar nunca, además que el frío provocaba que tuviéramos más ganas de orinar de las normales.

Una vez en casa comentamos la mañana y la tarde con Lili mientras acabo una pulsera más. A las 8 escuchamos kalimán y estamos ya para cenar. Y después de cenar hacemos intercambio de música entre la que tienen David y Vini en su Mac y la que tengo yo por mis carpetas del mp3. Básicamente ellos se copian todo lo que tengo de Glass y Sambas y yo me agencio Adiemus, algo de Jazz, algo del Cirque du Soleil, etc…

Y un día más de aventura ecuatoriana

Ecuador - 7. Mañana tranquila, tarde tormentosa

Después de desayunar vamos temprano al CEPA 1. Hoy toca asamblea de niños. En ese espacio se exponen dudas, quejas, sugerencias de todo tipo. Me confío pensando que la asamblea será tarde, a media mañana, quizá, y subo arriba a seguir con mi exploración de materiales de la zona de cálculo. Cuando bajo al rincón de música ya están en asamblea, así que, por no molestar e interrumpir me voy a mirar materiales en el kinder, que todavía no lo he hecho un buen vistazo.

Aquí encontramos mucho material sensorial y motriz. Son los dos rincones más desarrollados. El rincón de cálculo y el de lectura son pequeños, todavía no están en una etapa de la vida en que se interesen específicamente en esos dos ámbitos, pero aún así se les ofrece un material concreto para ello.

Dentro del rincón sensorial podemos encontrar muchos materiales comparativos: de comparación de medidas, volúmenes, pesos, sonidos, formas, tacto, etc. Hay varios kaleidoscopios, unos cuantos rompecabezas, de diferentes lógicas, unas propuestas motrices de trasladar objetos con pinzas de un envase a otros, con varias medidas diferentes.

En el rincón de motricidad hay varios juegos de construir y diseñar circuitos: en madera, con raíles, para trenes; unos cubos de madera con huecos para pasar una bolita; unas piezas modulares de plástico también para elaborar un circuito para una bolita; un tren eléctrico de Lego, unos cuantos juegos de construcción tipo Meccano en aluminio, hierro, madera, plástico, con engranajes, propuestas de diseños, etc. La lástima es el espacio, en este caso concreto muy limitado y pequeño para todo el material que se puede desarrollar: si hay más de dos personas trabajando en actividades diferentes ya se incomodan unos a otros.

Una vez arriba de nuevo converso con Rebeca sobre materiales, me dará un día de estos alguna explicación, introducción a los 4 materiales básicos que tienen en el rincón de cálculo, al estilo de los cursos que tienen en todo el mundo. A ver si mañana encontramos un momento para ese pequeño taller de materiales que parece muy interesante. A continuación conversamos sobre el personal de la escuela, cuando todavía existía el Pesta. Unos 17 o 18 “profesores”, uno para cada ambiente y un par de “itinerantes”, que apoyaban donde hacía falta. Cada semana rotaban por los diversos espacios y ambientes.

Después del desayuno de media mañana sigo un rato en el rincón de juegos, peleándome con solitario chino hasta que… ¡¡por fin!! no sé cómo, pero he conseguido dejar una sola bola en el centro… no me lo creo, seguro que me he equivocado, porque me sorprende muchísimo. Recreo lo que ya había hecho y compruebo que es correcto… no me lo creo. Vuelvo a poner las bolas e intentarlo y funciona… ¡qué placer! después de horas y horas, por fin funciona, por fin he conseguido acabarlo. Ahora toca pelearse con la cruz del diablo… después de estudiarla detenidament creo que me atrevo a desmontarla y probar. Me lleva 5 minutos montarla, pero no sé si con las piezas por separado sería capaz de montarlo…

Más tarde aparece Diego, cuando juego a un rompecabezas lógico de quitar un coche de un aparcadero. Entre los dos resolvemos varios rompecabezas, y aparece uno de los hijos de Ignacio y entre los tres intentamos resolver uno. Diego va aprendiendo el código de la parte posterior de las tarjetas, donde se explican los pasos para resolver las propuestas de rompecabezas de la parte anterior.

Ahí acabamos de jugar y nos volvemos a casa a comer. Empiezo una segunda pulsera de tela, pero esta vez voy a intentar invertir el sentido de las V para crear diamantes (<<>>) y cruces (>><<). Y después de unos cuantos intentos por fin me aclaro y encuentro la técnica, invirtiendo el sentido de los nudos: para hacer las V empezamos desde afuera hacia adentro, hasta encontrar los hilos de los extremos en un nudo central. Para que la forma sea invertida debemos hacerlo justo al revés, partiendo del centro hacia el exterior.

Después de comer Vini me lleva hasta la Linea para ir a Pifo a buscar un internet para mirar el correo e intentar hablar un rato con Xenia.

Tres horas y media de charla con ella, sobre nuestro futuro, sobre las cosas que he empezado a ver aquí y en Piura que ella todavía no conoce y, en cierta forma, le da miedo. Siempre dan miedo los cambios grandes, y más cuando te plantesa algo que afecta globalmente a tu vida, no sólo en un aspecto o pequeña cosas. Pero tampoco hay que cerrarse puertas y realidades, por eso espero que vengamos los dos más adelante al León, yo para seguir tomando nota de lo que se hace aquí y ella para que conozca y se haga una idea desde la experiencia.

Una vez en la Linea, pese a la lluvia, decido subir caminando hasta el León, lo que me lleva exactamente 29 minutos, los últimos 5 de los cuales en plena oscuridad.

Cuando llego a casa me ducho y conversamos con Lili al pie de la chimenea sobre esos grandes cambios en la vida, los miedos, etc., el porqué salí del departamento donde estaba, y más cosas, todo mientras sigo con la segunda pulsera, hasta que la acabo y ya empiezo a hacer la tercera, en tres colores en vez de 4.

Y después de cenar sin Vini, que llega tarde de la tienda de informática donde ha llevado su Mac para tratar de repararlo, conversamos brevemente ya que mañana me levanto a las 5:30 para ir a una minga en Cotacachi, donde hay un compañero, Miguel, que está habilitando un CEPA para sus hijos, ya que decidió romper radicalmente con la escolarización de sus hijos y dedicarse personal y completamente a su educación.

Y ¡suk! ¡tukurrikisikiyaqui! ;)

Ecuador - 6. Visitando Quito

Me levanto a las 8:45 sin despertador. Cuando bajo están Vini y Lili haciendo limpieza en casa, y como no sé qué hacer y tampoco me “dejan” hacer algo pues me siento a adelantar la lectura de “a Manaos”, que llevo un poco retrasada.

Después de desayunar nos vamos con nuestros bártulos hacia el coche para ir a Quito. Durante el viaje conversamos con Vini sobre el peligro de intentar poner en marcha iniciativa similar al León (o incluso al Pesta) en España: el caso, por ejemplo, de los amigos de Olga, que se enfrentan a juicio por no haber escolarizado a sus hijos.

A mi no me daría miedo a lanzarme a la aventura de remar contra corriente en el León, pero sí que veo mucho más difícil y peligroso intentar algo así en España, donde las leyes son mucho más estrechas y se aplica de forma más dura y tenaz. Las libertades allí son más limitadas en ese sentido, y una iniciativa así podría ser interpretada como un peligro potencial de una secta religiosa o vete tú a saber qué. Para los grupos de poder, una iniciativa así, que va contra un sistema educativo uniformizante, que va contra un sistema económico asfixiante, es un peligro, pues se basan en esos dos pilares para mantenerse en el poder, y son capaces de utilizar cualquier mecanismo legal a su alcance para intentar detener esa “mancha” en el sistema.

De acuerdo que, en los inicios, Rebe y Mauricio estuvieron en una situación parecida, y que hasta conseguir el permiso del Ministerio de Educación ecuatoriano para poner en marcha el “Centro Experimental Pestalozzi” las pasaron canutas, y quizá eso, la fuerza que han tenido ambos para llegar hasta ahí lo que te anime a luchar en casa por algo parecido, por un espacio de vida gestionado de una manera que consideramos adecuada, y no como borregos del televisor y la manipulación de los anuncios comerciales. Pero como le comento a Vini, intentar esto significa poner en peligro mi familia y que lleguen a cuestionar si soy un buen padre para mis hijos… ¿Significa que puedo perder la custodia de mis hijos por no haberlos educado cuando lo que intento es proporcionarles una verdadera educación para ellos?

También conversamos sobre la necesidad de un apoyo en la comunidad. En el León ahora son 9 familias, que se conocen, persiguen los mismos objetivos para sus vidas, se apoyan en las necesidades, y cuyos hijos se conocen y establecen relaciones sociales entre ellos. Suponiendo que Xenia y yo finalmente tuviéramos nuestra familia, aunque preparáramos espacios en casa para la educación de nuestros hijos la cuestión socializadora no se podría solventar facilmente en casa: el niño necesita relacionarse con semejantes. Yo soy un adulto, y encima, su padre, de forma que las relaciones sociales y afectivas que se establecen son en un sentido y no en otro. Y ya no sólo eso, sino que sentir que “remas” en compañía y que puedes compartir la carga con otras personas no tiene precio. Eso te permite valorar si estás decaído “ey, ellos avanzan y yo estoy aquí perdiendo el tiempo, ¿qué es lo que me pasa?”, e intentar superar obstáculos. Es como el pelotón de un equipo de ciclismo. Van todos juntos y se turnan en la dirección para que todos descansen. Uno sólo no podría avanzar al mismo ritmo que avanzan en equipo, pero sin embargo, todo el equipo es una unidad y supone un apoyo muy importante para todos los que forman parte de un proyecto de vida de esta envergadura.

Yo creo, igualmente, que si Mauri y Rebe hubieran intentado hacer lo que hicieron en Alemania hubiera resultado un desastre, por la misma razón que intentar empezar algo así en España se me antoja casi imposible, aunque espero que no sea así, porque me gusta mucho el modelo ese de vida…

Sin darnos cuenta estamos ya en Quito, inmensísima ciudad enclavada entre las montañas. Antes de llegar a casa de la familia de Vini y Lili, donde vamos a comer, pasamos por una calle con una impresionante panorámica de la ciudad. Vini me explica que hay catalogados más de 220 hectáreas de edificios coloniales que hay que conservar, puesto que están declarados patrimonio de la humanidad por la UNESCO; que la misma zona antigua de la ciudad ha sido considerada así y que no se permite la construcción sobre esas edificaciones.

Cuando llegamos a la casa me presentan a toda la familia de Liliana, y más tarde a la de Vinicio, donde finalmente almorzamos. Ambas familias comparten finca y, aunque tienen espacios separados sí que comparten el garaje, la entrada y un espacio central. Nunca había visto algo así, es curioso.

Durante la comida conversamos sobre la variedad dialectal del castellano, cómo usamos algunas palabras en España, cómo se usan en Ecuador, en Perú, etc. Incluso también cuestiones pronunciación y fórmulas de expresión que varían de una región a otra.

Después de comer vamos con Vini y Camila a conocer un poco el barrio de Vini. Vamos en coche hasta un parque en lo alto de la loma, desde donde se contempla una magnífica panorámica de la ciudad. Miramos por los anteojos de 25 centavos mientras Vini hace fotos con su cámara. Al poco subimos hacia lo alto del parque, donde hay un edificio tipo “mercat del Born”, con estructura metálica y paredes de vidrio. Ese espacio antiguamente era un mercado ubicado en el centro de la ciudad. Hace unos años se trasladó aquí arriba y se utiliza como espacio para exposiciones o actividades culturales.

Mirando por los prismáticos

Cuando estamos arriba empieza a llover cada vez con mayor intensidad y, aunque volvemos corriendo al coche, llegamos empapados. Me sorprende ver bajo la lluvia una mujer con un vestido sin mangas, cuando nosotros, sólo por el frío, ya vamos abrigados hasta los topes…

Desde ahí bajamos al centro histórico, a conocer, desde el coche, los principales edificios: ayuntamiento, palacio de gobierno, etc. Una nota curiosa es la inmensa cantidad de iglesias y edificios religiosos que hay. Aproximadamente unos 80 templos en la zona antigua, donde se calcula que vivían cerca de 10.000 personas. Hay calles desde donde miras y puedes ver una iglesia al frente, otra un poco más arriba y otra al cruzar la esquina. Sorprendente.

Conversamos sobre la arquitectura colonial, sobria y sistematizada. La arquitectura es una cosa que va a gustos (como todo) y la verdad es que a mí no me llama la atención para nada este estilo colonial. Es más, lo encuentro aburrido y repetitivo.

Después de la ruta turística por el centro del a ciudad volvemos a casa para recoger a Lili y despedirnos para volver a Oyambaro. De camino pasamos por el Supermaxi para hacer algunas compras de comida antes de ir a casa. Jugando con Camila le empiezo a hablar en el idioma de la pe (elpe ipidipiopoma depe lapa pepe), y se interesa por aprenderlo y que le hablen así. Es muy diveritido hablar con Vini en pe, pasamos un buen rato haciendo trabalenguas papepipopueros.

Una vez allí escuchamos “kalimán”, una serie radiofónica de los años 50-60, de un personaje extraordinario que lucha contra “la organización”, al estilo de las películas de espías entre americanos y rusos de esa época. Magnetófonos que se autodestruyen, chicas hermosas, heroínas que fuman en cigarrillos largos, misiones imposible… todo esto mientras hacemos pulseras de tela. Cami me ha enseñado la técnica de pulseras en uve (>>>>) y yo a ella le he enseñado a hacer macramé. Cada uno se ha hecho su pulsera, que ya llevamos puesta.

Vini me va explicando el argumento de un libro que está leyéndose, “los hijos de la tierra”, o algo así, de una chica humana de la prehistoria que acaba viviendo con una tribu de humanoides, y todas las aventuras que le van sucediendo.

Después de cenar cada uno sigue con su pulsera hasta terminarla, y antes de dormir jugamos a cartas y tocamos un rato la guitarra cantando con la chimenea de fondo, todos en un espacio agradable… yo quiero que mi vida en el futuro sea algo así…

Ecuador - 5. Un día relajado

Me levanto a las 8:45 “espontaneamente” para ducharme, pero ya hay alguien ahí, así que avanzo la lectura de “a Manaos”, una aventura de los niños del Pesta en el 98. En una de las muchas excursiones en bici por la zona del valle de Tumbaco alguien preguntó “si seguimos esta carretera ¿hasta donde llegamos?”. Alguien dijo “a Brasil”. Y así todo el montaje de una excursión de 6.000 kilómetros y más de 4 meses de duración, con una expedición de 38 jóvenes (el más joven tenía 13 años), con 7 adultos, atravesando 4 paises. Una demostración más de todo lo que son capaces de hacer las personas si no reciben presiones externas y se rigen por sus propias motivaciones.

Después de desayunar sin Vini, que está en el Tambo haciendo limpieza y conversar un rato sobre el proyecto, las dificultades para con la adquisición de una vivienda aquí y en España, la locura de las migraciones y la producción ecuatoriana (en Ecuador la primera fuente de ingresos internacionales son las divisas que se mandan desde España por los trabajadores ecuatorianos que ahí residen) y el desastre social que supone dejar a los niños solos en casa desatendidos por estar trabajando (en el país y en el extranjero) los padres, vamos a buscar a Vini para ver si hacemos la excursión al León que estaba programada.

Un vez en el Tambo, mientras Vini y Lili siguen y avanzan con la limpieza, Camila y yo hacemos rompecabezas, construimos un cubo mágico y nos entretenemos como podemos. Despues de estar un ratito ahí me voy con Cami al CEPA 1 a jugar un rato. Gran parte del tiempo lo hemos dedicado a intentar movilizar un giroscopio, pero de 20 intentos y muchísimas risas sóo ha funcionado una vez, y gracias. También hemos pasado un rato por el rincón de música y hemos trasteado los xilófonos y las flautas. Antes de acabar hemos cogido una aguja para poder seguir haciendo pulseras con el telar de pulseras.

Fuera del CEPA hemos estado jugando con el elástico (la cama elástica), la barra de equilibros y otros juegos motrices que hay en el exterior.

De vuelta a casa son casi las 2 y Vini ya se ha ido a trabajar, por lo que comemos los tres. Después de comer vamos una vez más al CEPA 1 y seguimos jugando con los materiales, además de aprovechar para hacer fotos de los diversos espacios, materiales e, incluso, alguna explicación gráfica de alguno de los materiales. Después de un rato de pasear ya está todo prácticamente fotografiado, a excepción del rincón de agua y el de cocina, éste último por no ser muy significativo para el proyecto. Ya acabaré de tomar fotos otro día.

Más tarde nos vamos al CEPA 2, el de jóvenes y adultos, que aún no había tenido ocasión de visitar. Encuentro ahí, por lo pronto, y sin mirar casi nada: un twister, conecta 4, monopoly, un kaleidoscopio, un par de yoyós y de diábolos, juegos de mesa, rompecabezas, cubos diabólicos… y sin fijarme demasiado. Cuando pueda me gustaría volver a acercarme y mirar más materiales más detenidamente. Jugamos un ratito al twister con Camila y nos reimos mucho.

A la salida del CEPA nos quedamos unos minutos  en la rueda jugando antes de volver a casa. Después de esto ya nos empezamos a preparar para merendar y charlar un rato con Lili sobre más detalles de la ecosimía y la moneda del proyecto.

En el León los “intercambios comerciales” se hacen mediante cheques de “sueños”. Cada persona, mayor o joven, tiene una chequera para extender cuando quiera “comprar” algo. Supongamos que vendemos un polo, y el ponemos un precio: 1 sueño. Quien nos lo quiera comprar nos extenderá un cheque por ese valor. Todo eso se registra en una libreta, ya que realmente ese “sueño” no tiene un valor real, sólo simbólico. Un saldo positivo de sueños, de forma regular, significa que has ofrecido y “vendido” (simbólicamente) mucho y que parece que has comprendido la finalidad de la propuesta, que es compartir, ofrecer, ser solidario, no querer prenderse de cosas que no necesitamos o tenemos en exceso (ropa, comida, etc.). Por el contrario, un saldo negativo o extender un montón de cheques pero no recibir ninguno nunca significa que recibes mucho de los demás pero no ofreces nada y puede que no hayas comprendido el sentido de todo esto.

En caso de necesidad una familia puede proponer a la comunidad (en esas reuniones “de necesidades”) vender unos ahorros en sueños por dinero real del fondo común (de las aportaciones familiares, de amigos, de cursos, del Tambo y programa de pasantías, etc.). Por ejemplo, si tengo “ahorrados” 1.000 sueños por mis “ventas” (cosas ofrecidas) y necesito algo de dinero porque mi coche se ha estropeado y me es imprescindible para el trabajo, se valora la posibilidad de cambiar algo por dinero real para ayudar a superar esa necesidad.

El valor que tú le pongas a lo que ofreces es libre: yo puedo vender un polo por medio sueño y tú por 5 sueños. Se supone que quien más sueños tiene es porque más ha contribuido u ofrecido, pero igualmente siempre se valora el tipo de participación de cada familia y persona. Teniendo en cuenta que todo es simbólico tiene poco sentido poner un precio elevado a las cosas para “enriquecerse” (y más si todo queda registrado en una libreta y luego se evalúa realmente el tipo de ofrecimientos hechos), pero aun así no se pone un precio base a cada cosa porque el objetivo es que cada uno se concientice de qué es lo que quiere y qué hace en el proyecto. Alguien que siempre reciba pero nunca dé se le llama la atención, y, cómo mínimo se le pregunta sobre el porqué de esa situación.

Después de charlar un rato de todo esto Cami me propone un juego de “buscar nombres, ciudades, animales, colores… con la letra…”, y así estamos un buen rato jugando, entre risas y palabras raras.

Más tarde nos ponemos con las pulseras: yo le enseño macramé y ella me enseña a hacer pulseras tipo “hippie” como la que tengo de Loja. Comprende rápidamente la técnica de nudo del macramé, es una niña muy despierta e inteligente (para los que creen que si no vas a la escuela, con un profesor y asignaturas, no puedes crecer sano, esta niña nunca ha pisado una “escuela” como las que conocemos).

Llega Vini y cenamos él, Lili y yo, ya que Cami está absorta en sus pulseras y collares. Una vez acabamos la cena subimos al ordenador para intentar pasar las últimas fotos de hoy al USB. Como la computadora es Mac, el sistema de pasar fotos que viene en la cámara no funciona, que sólo está preparado para Windows, y, probando a pasar los archivos de la carpeta RAW nos damos cuenta que no es un formato estándar y no conseguimos pasar las fotos correctamente.

Después nos ponemos a escuchar música de todo tipo, entre samba, Philip Glass, Victor Jara, el Cirque du Soleil, Benjamin Taubkin y otros artistas que vamos encontrando. Al timpo vamos charlando y conversando sobre lo que suena, de música y músicos, etc…

Finalmente Cami trae un juego de damas chinas y jugamos ella, Vini y yo un par de partidas antes de recogernos para descansar. Mañana finalmente vamos por la mañana a Quito, a visitar la familia de Vinicio, creo, así que la excursión al León me parece que tendrá que esperar un poco todavía…

¡Hasta mañana!

Ecuador - 4. Una mañana en el CEPA 1

Después de una noche destemplada y con bastante frío me despierta Vini a las 8:15 en punto. Nos preparamos para desayunar los 4 (David se ha ido de madrugada a pasar el fin de semana fuera) un batido de plátano, un poco de pan con mermelada y mozzarela y un “agua aromática” (un té). A las 9 ya estamos listos para ir al CEPA y conocer de cerca la propuesta educativa que ahí se da.

Llegamos al edificio y ya llegan las mamás con sus hijos. Rebeca espera en la puerta alegremente. Ya conozco a Diego y Melani, los hijos de Ignacio y Estefanía, creo, pero aún hay gente que no reconozco.

Liliana me pasa un pequeño documento con las normas básicas de la casa, del funcionamiento del CEPA, etc: no fumar, pedir permiso a un niño si queremos observarlo detenidamente, regresar los materiales al lugar donde estaban, no llevar celulares o cámaras fotográficas, no malograr voluntariamente el material y unas cuantas reglas más de sentido común.

Lo primero que me presentan es la planta inferior, el espacio para niños de 3 en adelante: rincón de cálculo, sensorial, de motricidad, de cuento, de cocina, de pintura, de tienda, de experimentación, de juego simbólico… todos los materiales que aquí se encuentran invitan a la manipulación, al trasteo, a la exploración sensorial y vivencial, etc. Todos los materiales aparecen ordenados y preparados para ser utilizados por quien venga.

No nos detenemos mucho en este espacio y subimos a la parte superior del edificio, donde ya encontramos materiales para niños de 8 en adelante, aproximadamente. En esta zona encontramos infinidad de material estructurado y no estructurado relacionado con cualquier ámbito de interés que podamos encontrar.

Ecuador - Una vista interior del CEPA 1

El rincón de lectoescritura destaca por la impresionante cantidad de fichas, tarjetas, indicaciones, propuestas e ideas lingüísticas que hay. Juegos de relación simbólica, de imagen-palabra, de completar palabras, de relacionar objeto con su función, de animales, astronomia, vida cotidiana, etc.

Me llama especialmente la atención un juego llamado “lük”, consistente en una serie de fichas con un número en una cara y un color y figura detrás. A medida que relacionamos las tarjetas lingüísticas entre sí (en el caso que he visto, por ejemplo, una imagen de una linterna había que relacionarla con otra tarjeta que indicaba “hace que los fantasmas no te pillen por sorpresa”), nos va mostrando la disposición de las fichas en la cuadrícula. Cuando acabamos el juego comprobamos si todo es correcto si al invertir las fichas nos aparece un dibujo simétrico y ordenado. De otra forma nos indica que hay algún error.

Ecuador - Una imagen de un LÜK completo

Juegos de memoria, de relación de señales de tráfico con su función, de ordenar imágenes e inventar una historia, y un sinfín de posibles ideas para trabajar la lengua. Alfabetos en mayúscula, minúscula y tipos de imprenta, letras Montessori en relieve para estimular sensorialmente, tampones con letras a modo de pequeña imprenta casera, etc…

El rincón de cálculo cuenta con otro sinfín de materiales estimulantes y atractivos: juegos de pesos, balanzas, planchas fraccionadas y cientos de piezas que nos ayudan a comprender la lógica de los quebrados. Unidades, decenas, centenas, miles de madera, un diezmil a escala, así como un cienmil y un cubo representativo de un millón de unidades, que está colgado en la entrada del espacio; ábacos de todos los colores, funcionamientos y orígenes, cadenas numéricas para comprender los volúmenes cúbicos, tarjetas con operaciones para desarrollar en un ábaco, como 651.423 / 5.881 (o algo así), alguna propuesta de raíz quinta, bolas de colores que simbolizan la unidad, la decena, etc., planchas perforadas donde realizar operaciones lógicas, alfombras y cadenas para jugar a las operaciones, más juegos de lük basados en el cálculo y las operaciones aritméticas…

Ecuador - Fichas con operaciones básicas

Esto es un paraiso sensorial, un estímulo constante que no puede dejar indiferente a nadie y que te invita profundamente a estar despierto mentalmente, a probar y probar y probar…

Un rincón de manualidades con cuentas, hilo y muchos más materiales para confeccionar productos. El espacio de cocina, que no es como el del Pesta, con materiales adecuados a su edad, con mobiliario Montessori, si no que con el traslado al León Dormido, tuvieron que ubicar el CEPA en una casa que abandonó una familia alemana perteneciente al proyecto, y la cocina existente es para adultos. El espacio de cocina para los niños, mientras no se destine un espacio concreto para ellos, consiste en la posibilidad, una vez a la semana, de ayudar a las familias a hacer las comidas.

El rincón de teatro y disfraces, con todo tipo de disfraces, cortinas y biombos, marionetas de calcetín… un pequeño rincón de música con instrumentos Orff, flautas, armónicas, etc., y un rincón de lectura con cuentos, libros, etc., donde cada día una familia diferente se encarga, a las 11:30, de leerles un cuento a los niños que quieran. Los viernes, además, hay programada una “clase” de música, también voluntaria. Hoy, por ejemplo, he podido escuchar como tocaban “el cóndor pasa” con las flautas dulces.

Después de un breve descanso para desayunar a las 10:30 hemos estado jugando Camila y yo al mangala (diferente normativa a la que conocía), a un juego de tablero y a las damas chinas. He tenido que dejar a medias una cruz del diablo (o algo así), porque me ha sido imposible montarlo… Liliana sí que sabe, así que ya lo montaremos el lunes.

Conversando con Lili sobre el oríden del nombre del proyecto me comenta que el León Dormido es una pequeña loma en lo alto del monte donde estamos que tiene forma de león recostado, y de ahí el nombre, por la ubicación geográfica del proyecto.

Durante el almuerzo conversamos sobre la mañana y los planes para la tarde. Olga, al salir del CEPA me comenta si podemos bajar juntos con Vini a Pifo para ir al internet. Después de comer bajamos con él y otra señora hasta La Línea, donde cogemos un bus hacia Pifo.

Una vez allí buscamos un internet y lo encontramos rápidamente. Nos habían dicho que en los pueblos era poco fiable la conexión, pero hemos encontrado una cabina con 20 ordenadores, rápidos, modernos, con mucho software de edición y ofimática y con una conexión a internet más que aceptable. Cuánta diferencia con respecto a Perú… internet lento, máquinas lentas y mal equipadas… Realmente tristón, y tristón tambien el que ahora esté pensando en eso…

Despues de una dos horas y media de teclear lo de la libreta y conversar sobre el proyecto con Xenia me vuelvo hacia el León en busca de Olga, que se suponía en el CEPA 1 repasando material, ya que se había adelantado desde Pifo para aprovechar la tarde.

En el CEPA no encuentro a nadie, así que miro en el Tambo si alguien me echa una mano, pero nadie la ha visto. Cuando vamos de camino a casa de Ignacio, donde están acabando la obra de una ampliación de la casa para alojar visitas vemos a Olga que sale del CEPA, pero de la parte inferior, el kinder, cuando yo había mirado sólo arriba.

Aquí ella, Javier y sus hijos ya se van a descansar pero yo prefiero tomar nota de los materiales que hay en el CEPA, así que me prestan la llave y paso un buen rato haciendo “inventario” de los materiales que se pueden encontrar en el rincón de manualiades, de juego, de música, de teatro…

Ecuador - Juegos artesanales

El rincón de calculo y el de lectoescritura, por el volúmen de material y por la falta de luz, quedan aparcados para otro dia. Algunos materiales eran “de esperar”, o por lo menos me los podía imaginar, pero hay muchos otros que desconocía (y desconozco). Por ejemplo los “lük” me parece una herramienta excelente, así como los “paletti”, aunque estén en alemán y a veces, cuando son trabajos de lectura, se dificulta un poco, también pienso que es un material muy interesante y bien elaborado.

Podría pasar horas y horas haciendo operaciones con los lük, las cuentas, cadenas, cubos y alfombras de cálculo, y si alguien me enseñara a utilizar un ábaco procuraría estar días resolviendo divisiones de 5 cifras…

Cuando ya ha quedado poca luz voy al Tambo a devolverle la llave a Olga. Están todos los de su familia y me enseñan el edificio. Conversamos un rato sobre el proyecto, el viaje, el jet-lag… de todo, vamos.

Olga me comenta por la tarde, de camino a Pifo, que unos amigos suyos de Irún ahora tienen problemas con la justicia por el tema de la educación de sus hijos, que no habían ido a una escuela formal… Me comenta también que parte del problema o la solución radica en el inspector educativo o de servicios sociales que te toca… hay quien es expedientado por no tener matriculados a sus hijos pero luego en una investigación se constata que los padres no descuidan a sus hijos si no más bien todo lo contrario… también puedes cruzarte con un inspector intransigente y que te complique la vida, es cuestión de azar, como quien dice.

De regreso a casa conversamos con Lili sobre anteriores visitas a su casa, sobre las reuniones semanales (la de hoy de necesidades) y de muchas otras cosas relacionadas con el proyecto, como la financiación y fondos para materiales, la implicación de las familias en el antiguo Pesta, etc.

Después de cenar jugamos con Camilia y yo a varios juegos de lápiz y papel: el cinco en raya, el conecta 4 y el de hacer cuadraditos. Camila me pide expresamente que le enseñe juego para jugar con su papá, y me alegra ver cómo tantea el juego y va tropezando y al mismo tiempo encontrando estrategias casuales que le permiten mejorar su juego. Lo veo sobretodo en el cinco en raya y en el de cuadraditos, porque nos lleva más tiempo hacer una partida.

Otro día completo y largo, bien aprovechado y ya habiendo visto algunos materiales. Necesitaré años para aprenderlo todos, pero con paciencia puedes aprender a sacarle el jugo a todo…

Mañana será otro día… y la verdad es que me costará volver a Piura después de todo esto… a ver si por lo menos encuentro en la carpintería algún material interesante para llevarme para las ludotecas. De hecho me llevaría todo el CEPA, pero es impracticable e incómodo de llevar a cabo, así que mejor consideramos otra posibilidad más realista…

¡Buenas noches!

Ecuador - 3. Quito y el León Dormido

Una noche más bien pesada, me despierto como 25 veces y la verdad es que ya no sé cómo ponerme para dormir, si en cuclillas en mi asiento, estirado en dos, sentado normal… sea como sea siempre me duelen las piernas, será la diferencia de altura.

Ya clarea y por las ventanas empañadas se intuye una ciudad. Por el volúmen del tráfico y la cantidad de autobuses creo que ya es Quito. Estamos llegando al terminal sobre las 7 de la mañana, una hora más tarde de lo dicho en ventanilla pero que cumple las 14 de rigor…

Quito se aparece como una ciudad en medio del verde, encallada entre las montañas, con una omnipresente garúa, y a medio camino entre Andorra y Lima, por el verde, las montañas y la desorganización del tráfico. Aun así parece que tiene su encanto. Quizá es que a mi me pierde todo lo que está en la montaña…

Despues de dar muchas vueltas por el terminal me aconsejan coger un trolebús hasta Río Coca. En realidad el trole te deja en la estación Norte, y de ahí coges un Ecovía para ir al terminal Río Coca. Una vez allí te das cuenta que el que tienes que coger, Yaruquí o El Quinche, son unos autobuses verdes que están en un terminal paralelo.

Una vez en El Quinche la carretera me recuerda a la Ronda de Dalt de Barcelona, con sus tres carriles y carteles verdes.

No he podido ver muy bien Quito desde el trole pero me ha parecido una ciudad gris, como Lima, pero más rica. Sí que me han sorprendido los precios del combustible, entre la mitad y un tercio de precio que en Perú, y, concreamente el diésel, una sexta parte que en España.

Tambien me ha sorprendido estar en la estación del norte y escuchar y ver un avión LAN Cargo a 100 o 150 metros de alturo por encima nuestro. El nombre del aeropuerto es curioso: “Mitad del Mundo”, significativo, ciértamente.

El Quiche nos lleva al valle de Tumbaco atravesando la sierra andina nuevamente. Tengo que informarme sobre la altura a la que estamos.

Antes he llamado a la familia Parra para avisarles del retraso del autobús. En principio llego sobre las 8 u 8:30 a la Fundación, pero estoy cogiendo el que va a Tumbaco a las 8:20, así que es imposible llegar a la hora. Empezamos bien, vamos.

Creo que me ha cogido el teléfono el papá, Vinicio, y me ha parecido una persona muy cordial y amistosa. Quizá sea hablar por hablar, pero me imagino que formar parte del proyecto y vivir en una comunidad ya implica de alguna forma una predisposición y manera de pensar que llama al diálogo, la colaboración, etc.

Todo este viaje lo he pasado tragando saliva y tapándome la nariz para destaparme los oido por la diferencia de altura. Espero que una vez en la Pestalozzi ya no sea tan radical el asunto!

a las 9:15 o 9:30 ya estoy llegando a la Fundación, donde me recibe Vinicio muy calurosamente. De ahí vamos a su casa, que durante estos días también será mi casa. Como no sé muy bien qué es el proyecot, pues sólo conozco el tema de la escuela, charlamos con intensidad sobre todas las vertientes del proyecto del León Dormido: la educativa, que ya más o menos puedo conocer por lo que me había informado, la ecológica, la económica, la sanitaria, comunitaria, integral, etc.

Resumiendo, el León pretende que las personas puedan ser felices haciendo y siendo lo que quieran. El Pesta se quedaba algo corta para conseguir eso, por el simple hecho de considerar la escuela como un espacio concreto con horarios, etc. En el Pesta se dieron cuenta que el apoyo en la escuela era mayoritariamente de gente externa, que, en general, las familias encargaban a sus hijos a la escuela, así es que vieron la necesidad de que la familia estuviera implicada con el proyecto y fueran los padres el apoyo en la escuela. Desde el cierre de la escuela en favor del proyecto integral al CEPA 1 sólo van niños que son hijos de familias del proyecto, y cuyos padres participan activamente de la educación de sus hijos en ese mismo espacio. Se dieron cuenta que para tener éxito en esta empresa el proyecto tenía que ser integral y abarcar todos los aspectos de la vida y no sólo la educación, que es uno de los pilares básicos.

Por ejemplo, han inventado el concepto de “ecosimía”, eliminando el dinero o el intercambio comercial en la medida de lo posible. La cuestión es que yo, más que intercambiar bienes, ofrezco algo que ya no uso o me sobra, sin esperar nada a cambio inmediatamente, pero teniendo la seguridad de que si algún día necesito algo y alguien lo ofrece podré conseguirlo sin problemas.

A nivel de Ecuador hay varios grupos que empiezan a trabajar de esta forma (entre 30 y 35), y camiones de la Fundación se encargan de viajar de un lado a otro con lo que la gente puede ofrecer. De la costa van con pescado a la sierra, y de aquí con madera y hortalizas a la costa. Y a nadie le cuesta nada, porque sólo hemos ofrecido excedentes que, al fin y al cabo, se iban a pudrid en almacenes si no se aprovechaban pronto.

En la medida de lo posible funcionan así, por lo menos internamente. A nivel de intercambios con el exterior con dinero de curso legal tiene varias formas de financiación: aportaciones voluntarias de miembros del proyecto, de amigos del proyecto, de las visitas externas (como es mi caso), de cursos y conferencias en el extranjero, etc.

Se levanta David, el hijo mayor, de 20 años y músico, y nos preparamos para conocer un poco el espacio del León. Mientras esperamos a David, Vinico me explica la idea de “baño seco”. Se trata de un cajón con dos compartimentos, un para orines y otro para excrementos. La cuestión es que sin agua contaminamos mucho menos, además de ahorrarnos el coste del agua que utilizamos en cada cisterna. Me ha parecido curioso pero interesante al mismo tiempo: los excrementos van a una bandeja que vamos cubriendo con serrín y cenizas. Una vez llena se entierra y sirve como abono en el jardín, evitando así contaminar el agua que de nuevo vuelve al río. Además, para los que se sientan mal con esa idea, les aseguro que no huele a nada raro el baño cuando entras.

En el jardín conversamos sobre la extensión del terreno, unas 18 hectáreas, sobre el impacto que puede tener en el futuro un aeropuerto que se está proyectando construir cerca, etc.

Cuando sale David vamos a conocer un poco la zona: los depósitos de agua, en la zona alta del terreno, un pequeño reservorio para regar, para el cual están haciendo una instalación de tuberias para canalizar correctamente toda esa agua cuando sea necesaria, las casa de los vecinos, los CEPAs, el Tambo, el almacén, etc…

Nos encontramos con tres mujeres (que ya no recuerdo sus nombres) por el Tambo, mientras vamos de camino al CEPA 2 (el juvenil y de adultos; el CEPA 1 es el infantil). Me explica Vinicio que CEPA es un Centro Para Actividades Autónomas y es, en el caso de los niños, lo más parecido a la Escuela Pestalozzi, ya que es el sitio donde los niños encuentran todos los materiales concretos que Rebeca y Mauricio (sobretodo) han ido desarrollando a lo largo de los años.

En el almacén me explican que quizá se convierta ese espacio en un taller de mecánica de bicicletas para las excursiones en bici que tienen ofertadas para los visitantes.

Tambien me comentan que las normas del proyecto son muy pocas y de sentido común la mayoría de ellas. No son estrictos con respecto a la organización de los grupos que existen. El León está bajo el amparo de la Fundación Pestalozzi, instituida legalmente, así que es un referente para otros grupos, pero en ningún momento una norma o una determinación organizativa en algún sentido concreto. Cada grupo discute sus necesidades y el tipo de apoyo que solicita a la Fundación, y está evalúa en qué forma puede apoyar a ese grupo.

Por ejemplo, para los CEPAs: tiene libertad para decidir su horario, pero tienen la obligación de transmitirlo y cumplirlo. Se entiende que si es una cosa nacida desde la motivación interior el nivel de compromisó será acorde con lo que se ha informado. Un CEPA puede decidir abrir, por poner un caso, sólo los lunes, y otro puede decir abrir todos los días.

Después de esto vamos volviendo a casa, donde llega Camila, la pequeña de 10 años, que ya ha llegado del CEPA. Al rato llega Liliana, la mamá, que prepara la comida que ya estaba a medias. Unas “bolas de verde”, spaguetti a la boloñesa y una ensalada con vinagreta son el menú de almuerzo de hoy, todo riquísimo.

Mientras esperamos para almorzar, Camila me enseña un cubo de madera de esos imposibles de montar, y dos o tres juegos más de rompecabezas tipo Tangram.

Después de comer charlando animadamente entre todos Vinicio se va a trabajar a su consultorio, David va a preparar algo que no me queda muy claro que es, Liliana va a una reunión en el CEPA 2 y Camila juega con sus amigos Diego y Melanie a hacer una casita para jugar detrás de la casa grande.

En este ratito que me quedo sólo en casa me da tiempo a escribir, a ducharme y a dormir un ratito antes de ir a ver el CEPA 1, que me va a acompañar Liliana.

Finalmente me despierto a las 6 de la tarde, que me había quedado dormido. Conversamos con Liliana sobre el proyecto, el pasado de la escuela, el presente del León, el futuro… Y me hace una pregunta en la que precisamente estaba pensando: “¿tú te animarías a vivir así de esta forma con nosotros?”. La respuesta está clara: el objetivo del León es procurar un espacio adecuado para el desarrollo sano de los niños, para que los integrantes puedan ser felices viviendo la vida, sin preocupaciones como el ávaro dinero… mi objetivo en la vida siempre he dicho que es tener hijos, una familia y vivir una vida tranquila con ellos… y aquí se puede conseguir esto.

Me parece increible que sin tener ni idea de todo lo que se cuece aquí haya llegado a venir a verlo y encontrarme con un proyecto de unas personas que se asemeja tanto a mi proyecto o ideal de proyecto de vida… ¿cómo es que el “destino” me ha llevado hasta aquí? ¿porqué estoy tomando nota de todo lo que estoy tomando nota? ¿cómo he llegado al León sin saber ni qué existía y encontrar algo tan parecido a lo que siempre he soñado vivir?

Más tarde cenamos papas cocidas y ensalada mientras conversamos sobre música, estilos, géneros, épocas… pasando del minimalismo de Philip Glass por el metal y hardcore para llegar a los Beatles y toda su significación en la historia de la música y la sociedad.

Despues de cenar jugamos un rato al reversi y otros juegos de papel y lápiz. Tanto Vinicio como Liliana coinciden en que el primero puede ser interesante llevarlo a la carpintería para elaborarlo como material para el CEPA, y los otros juegos como recursos lúdicos para la familia.

Nunca he confiado en el destino, pero me parece mucha casualidad estar aquí, la verdad… hace 20 horas no tenía ni idea de nada, y ahora estoy aquí, y me parece ver tantas cosas que he soñado… y acabo de empezar la visita…

Ecuador - 2. De turista por Loja, y viajando a Quito

Como ya había dormido en el bus, con unas 3 o 4 horas era ya suficiente para acabar de descansar. Me he despertado sin alarma a las 8:15 pero me he quedado perrenando hasta las 8:35 o algo así. De ahí remontar la maleta, cambiarme de ropa, pues había dormido con lo que llevaba, por el frío, pero me he despertado todo sudado… cogerlo todo y salir de allí. Me olvido la toalla en el baño y vuelvo. Efectivamente, no se ha secado, está mojada para las próximas dos semanas.

En el terminal de autobuses cojo un urbano (excepto el cobraro, nada que ver con las combis peruanas, pero nada de nada), y me planto en el centro, por la plaza Simón Bolívar, y de ahí busco la municipalidad para que me den un mapa o alguna cosita así para tener una idea de cómo es el pueblo.

De mientras miro donde desayunar, pero no encuentro gran cosa. Preguntando me hacen llegar al mercado de Loja, y, en la segunda planta encuentro todo tipo de juguerías y bares.

Un juguito de manzana con leche y un mixto (un bikini, pa’ entendernos), $ 2,20. De ahí al internet, un mail a Lucila, otro a Raquel, otro a Lucía y Aroa, y unas llamadas a mi casa y al León Dormido. Rebeca no está así que llamaré más tarde.

Un paseo por la escuela de música, visitando el museo que hay dentro, del cual me esperaba más, pero bueno, como recuerdo visual de la música lojana no está mal.

De ahí veinte vueltas por la Eguigúren, Sucre, 10 de agosto y no sé qué más calles buscando alguna camiseta tipo hindú en negro, manga larga y a poder ser, sin dibujos. La única que encuentro, a 8 dólares, algo carillo, pero bueno, seguimos caminando, me lo pensaré.

Paseando por Loja

Busco un supermercado para comprar unas galletas, un par de jugos y de Nesquik para el viaje, todo por $ 3,98, y de ahí a la plaza por donde entré a la ciudad, la Simón Bolívar, a descansar y escribir un poco hasta la hora de comer.

Despues de andar de nuevo hasta el mercado para buscar alimento acabo en la zona de comedores populares, donde me tomo una sopa y un tallaríncon pollo por $ 1,50. El refresco, que no me quedó muy claro lo que era estaba la mar de bueno, como allí en Perú, y la comida la verdad es que tambien estaba muy buena. Incluso creo que un poco mejor que en algunos sitios de Piura donde hemos ido…

Despues de almorzar ya voy con la idea de buscar un cinturón para mi tejano que, entre que es ancho, que está dado de sí y que yo he adelgazado me sobran como 4 tallas, y voy todo el rato arrastrándolo. Y justo al salir de la zona de comedores me planto frente a un montón de tiendas donde venden cinturones. Al final compro uno blanco y negro a cuadritos, que me cuesta $ 1,50, un poco caro, pero despues de comer, a uno le apetece dormir, no pelear.

Sigo paseando, buscando la tienda donde compramos el hindú de Carlos aquella vez, y le digo al chico que en aquella ocasión me había cobrado 7,50. No sé cómo es que, finalmente, me cobra $ 7 y todos contentos.

Busco un bus para ir al parque Jipiro, que me dja en el Terminal donde más tarde iré. Paseando por el margen del río acabas llegando al parque, hermosísimo, una de las joyas (de las muchas que tiene) de esta pequeña ciudad andina.

Y después de pasear un rato me pongo a escribir esto dentro de la Catedral de San Basilio, en la plaza Roja de Moscú, junto al Kremlin…

Parece de risa, pero en este parque hay recreados diversos monumentos del mundo, representativos de muchas culturas y tradiciones diferentes, entre ellos, la Torre Eiffel de París, la ya citada Catedral, un templo chino, chozones africanos, etc…

Subo a la Catedral y me encuentro con unas niñas que juegan, Tania, de 12, con su hermana Susana, de 9, y el primo de ambas, Jose Luis, de 8 años. Empezamos a hacernos fotos y vamos a pasear por el parque, el lago, los columpios hasta que ya me vuelvo camino al terminal terrestre para buscar una cabina de intenet y acabar de cargar la cámara, pasar las fotos y encontrar a Xenia por el messenger.

Niños en Loja

Finalmente encuentro a Jorge, Xenia, Siro, Blanck del OGame, Ro, William de San Martín.. en una cabina gestionada por el cuerpo de comunicaciones del Ejercito del Ecuador, con uniformes para arriba y para abajo…

Un rato de charla y hacia el terminal a esperar el bus. No he podido encontrar las chucherías que buscaba para regalar, así que tendré que pensar alguna alternativa de cara a la vuelta para el 22 o 23.

Un día largo que empieza a acabar, ya que este viaje de 13 o 14 horas nos lleva de frente a un nuevo día, el 14 de febrero, día de los enamorados y de la amistad. No es que yo lo celebre mucho, pero las últimas 2 o 3 semanas lo han estado comentando todos como un hecho sin precedentes… y se me ha pegado un poco :P

El autobús sale puntual de Loja y ya nos encontramos rumbo a nuestro cuasi destino final. En el camino hacia Quito por la sierra andina los paisajes son realmente espectaculares, el juego de luces, sombras, verdes, nubes y montañas, neblina, vacas pastando por pendientes inexplicables… Estoy en los Andes, como si nada. Tantos mapas, dibujos, explicaciones geográficas y no hay nada que pueda explicarse sin verse, como esto.

Sierra ecuatoriana

Mi compañero de asiento es un señor amable y notablemente hablador (teniendo en cuenta la fama de callados de la gente de la sierra), de un pueblo al norte de Quito, con el cual converso brevemente sobre dónde estamos y la belleza de los paisajes.

Una película tipo videojuego de katanas de la Play Station 2 (quizá era un Final Fantasy o algo así), y una parada a las 19:30 para “merendar”. A las 20:00 ya estamos todos embarcados y listos para partir.

Ecuador - 1. Salida a Loja

Siempre, ultimando detalles de un viaje, uno se da cuenta de que se olvida alguna cosa. La cuestión es que en mi caso siempre olvido más de una cosa, y lo recuerdo demasiado tarde.

Sea como sea, el estrés de la maleta, salir corriendo de Primavera hacia el Hogar para rellenar la mochila que dejó Manuel, contando pantalones, los escasos polos de manga larga que me traje a Perú (suerte del mallorquín y los dos turcos…), y mi siempre presente chompa del Decathlon, la misma que me salvó del frío escocés y del lojano de la anterior vez.

La maleta ya está hecha, me despido de Lucho y los niños, y con una moto a Quiñonez, a ver a mis amigos.

Y ahí empieza el estrés del horario peruano, que la empresa de transporte se rige por otros estandares y no va a esperar a que las chicas pidan permiso a sus mamás para acompañarme al terminal.

Una última visita al internet, un mail de Raquel (¡cuánto tiempo!) y ya nos vamos. Finalmente me hacen la taba Rosa, Carmita e Irma, y parece que vamos tarde.

Un colectivo al centro con un conductor cholo que no le quita la vista de encima a Rosa y Carmita, unos cuantos “minimízate” entre Irma y yo y ya estamos cerca de la casa de cambio para conseguir algunos dólares.

Y de ahí a los transportes, el último paso antes de abandonar Perú para el tan celebrado día de los enamorados, y, para los envidiosos, de la amistad.

Unas cuantas fotos en el terminal y… Irma, si te pones a llorar no lo voy a poder soportar, así que, por favor, no me mires con esos ojos… Ya sé (sabemos) que apenas es una semana, pero cómo duele siempre separarse de la gente a la que quieres… y cómo dolerá en un tiempo esa separación, no quiero ni imaginármelo.

Irma, Carmita y Rosa en el terminal

Cuando se van no me giro, porque podrían pasar horas hasta que me vaya, por lo que prefiero coger ya la mochila y embarcarme de una vez, empezar de nuevo a mirar hacia adelante hacia esta aventura ecuatoriana que ya empezó con la primera charla de Aroa y Lucía en Barcelona…

La noche, aburrida, durmiendo a ratos pero bien apalancado multiformemente sobre los asientos reclinables.

Me sorprende que “Loja Internacional” sobreviva, llevando apenas 3 personas de pasaje en toda la noche… A Loja hemos llegado 2, la verdad es que no sé cómo lo hacen para que les compense.

Tramitar el pasaporte en el puente internacional de Macará, impresionante acribillada de zancudos en la orilla ecuatoriana, y las mini cucarachas del autobús son las pocas anécdotas del viaje, aparte de algún que otro control policial.

A las 4:45 de la mañana llegamos a Loja, yo ya havía previsto mi jersey friolero, y, efectivamente, rasca al canto.

Despues de comprar el pasaje a Quito por $ 14 en la misma empresa de transportes, dudo entre pernoctar en el terminal o buscar cama en el “Hostal Marbella” de la última vez. Finalmente opto por el agua caliente y el colchón mullidito de la pensión. Regateando de los 10 a los 6 dólares finalmente tengo la habitación 15, a la cual me acompaña el jefe del hostal, que esta vez está dormido, pero no borracho como anteriormente. Quizá porque es martes…

En fin, una ducha calentita, la toalla de mano que no se secará, ya verás, un ratito de televisión, la alarma del celular a tope a las 8:30 y a dormir, que mañana será otro día.

Y sigo pensando en la despedida, en cómo me miraba Irma, a punto de quebrarse… esto no puede ser sano…

Loja, segundo intento

De vuelta a esta hermosísima ciudad de la que ya me quedé prendido en la primera ocasión que tuve de verla… Esta vez no sólo se trata de renovar el visado, si no de visitar un proyecto que se está llevando a cabo en el norte, en Tumbaco, cerca de Quito.

La cuestión es que conocí a través de Lucía y Aroa (un abrazo desde la distancia a ambas!, y al resto del grupo tambien, jejeje) el concepto de escuela libre, y algún proyecto que ya se está llevando a cabo en Barcelona. Me recomendaron un libro “Educar para ser” de Rebeca Wild, y de verdad que me ha interesado mucho todo este mundo de la educación libre. Una ludoteca como la que trabajo ya tiene e incluye algunos conceptos de educación libre, aunque un poco desorganizados. La sistematización de los materiales y actividades que han llevado a cabo en los últimos años Rebeca y Mauricio, su esposo, me parece, por lo menos a través de su lectura, impresionante.

La cuestión es que este proyecto hace 30 años que está funcionando en Ecuador, y, estando cerca, en Piura, al norte de Perú, pues he pensado que tenía una oportunidad immejorable de acercarme a comprobar con mis propios ojos lo que se está haciendo ahí y empaparme lo máximo posible de todo lo que se esté haciendo.

Si puedo iré contando lo que hago, si no, a la vuelta envío un supermensaje de 300 páginas donde “resuma” todo lo que habré vivido aquí.

De momento aun queda una pequeña espera… “sólo” 14 horas más de autobús hasta Quito, y de ahí una horita más hasta la Fundación Pestalozzi, donde se lleva a cabo el proyecto.

Gracias a las dos por haberme abierto la puerta de este concepto que me era desconocido pero en el cual creo cada vez más a medida que lo voy conociendo. ;) Suerte a todos!

Horario de ludotecas

Ya está más o menos perfilado el horario de ludotecas. Principalmente desarrollaré mi proyecto de prácticas en 4 ludotecas de Piura y Castilla:

Una sesión semanal en Primavera (Castilla), y en Santa Júlia (Piura), y dos o tres semanales (semanas alternas) en Chiclayito (Castilla) y San Martín (Piura).

La intención es comprobar como se puede desarrollar un trabajo específico de música con sólo una sesión semanal o con dos o tres sesiones. Al trabajar cada proyecto en dos ludotecas con características bastante diferentes se podrá poner a prueba tambien la versatilidad y posibilidades de adaptación del proyecto en cuestión, dándole más credibilidad a los resultados que se den.

Pongo en un gráfico el horario descrito para que se vea más claramente como en principio organizaré las visitas a las ludotecas:

Horario Ludotecas

Parece que se va concretando poco a poco el proyecto y que finalmente puede llegar a convertirse en algo plausible y ejecutable, cosa que me preocupaba bastante, ya que hasta ahora tenía más bien poca forma.