Despedida en San Martín…

Antes de ir a la ludoteca paso por el internet. Son las 16:10 o algo así. Me encuentro a Juanjo en linea, con lo cual pienso que la ludoteca no debe de estar abierta.

Al cabo de diez minutos o un cuarto de hora estoy ya en la puerta de la ludoteca. Efectivamente, está cerrada, no hay nadie ni dentro ni fuera. No hay niños en la calle, casi no hay gente paseando… Qué ocurre hoy?

Llega Juanjo, y al mismo tiempo Rosa con la Milagritos. Nos ponemos a limpiar el agua encharcada por las lluvias de la noche anterior. Llegan unos pocos niños. Una mamá con su hijo. La señora Heidi, y la señora Roca.

Hoy hay reunión…

No hay reunión, no hay gente suficiente…

Son las 6 y sigue sin haber casi nadie: 3 niños, 7 adultos… vaya ludoteca.

Vaya día he ido a elegir para “último día” de visita en la ludoteca…

En fin, buen viaje! :)

Un día más en Piura

Un día con un poco de todo… Por la mañana vamos a San Martín, la primera ludoteca que Xenia va a conocer. Por las lluvias del día anterior, está todo encharcado, y como sólo nos encontramos con dos niñas que no conozco, más que un ambiente de ludoteca típico parece uno de los primeros días que llegamos a San Martín, que nos encontrábamos con pocos niños (o ninguno), y más bien aburrimiento generalizado.

A las 10 aproximadamente llega Marta, nos presentamos, y nos vamos al centro, que tenemos que pasar por el mercado a comprar algunas cosas, a internet para avisar que “ya he llegado”, y alguna cosilla más. De ahí al Hogar a dejarlo todo, y finalmente a Almirante Grau, donde hemos quedado para almorzar con Juanjo, Dina, Manu, Edurne y Álex. El almuerzo se desarrolla sin problemas, con algunos cotilleos entre el cevichazo, el seco de chavelo y el arroz con mariscos que nos pedimos, todos los platos de rigor en un día de bienvenida como éste.

De ahí a Primavera, no sin antes ir al mercado a comprar algunos regalitos y galletas para el compartir de los cumpleañeros de enero y febrero. Una bonita celebración con los niños y niñas, unas cuantas canciones y dinámicas, y hasta el lunes, como todas las semanas.

Y por la noche al d’Javy y más tarde a bailar a “un lugar diferente” con todos… un buen rato de bailoteo, espectáculo incluido, y finalmente a dormir, por fin, en el hogar. El domingo será un día también largo… No todos los días se viene a Piura, y hay que conocer el máximo de cosas en el mínimo tiempo posible… pero sin estresarse ;)

Compartir en San Martín

La familia de Marta se despedía de Piura en la ludoteca de San Martín. Yo en principio iba a Chiclayito, pero entendí que Marta y su familia iban allí también (habían ido el martes pero no lo entendí correctamente), así que pensé que era más importante apoyar en San Martín que sólo estaría Juanjo.

Finalmente cuando llego están Juanjo y Hebert, y al poco llegan Edurne y Marta con su familia, siendo mucha gente en San Martín y más bien pocos en Chiclayito.

La familia de Marta trae del mercado una buena cantidad de galletas y refresco, aunque con la cantidad de niños que son finalmente hace falta acercarse a una tienda a comprar más refresco y algunas galletas para todos, porque no alcanza con lo que hay.

Unos cuantos juegos, un par de canciones, y ya celebramos todos la pequeña despedida de la familia, que, por los problemas que habían tenido en Cusco con los paros, no pudieron pasar todo el tiempo previsto en Piura, con su calor y su gente.

Una tarde simpática, como suelen ser en estas ocasiones, y más en San Martín, donde los niños siempre responden muy bien a todo este tipo de actividades, tienen respeto por los adultos, por la organización de la tarde, etc. Creo que en otros sitios quizá sería un poquito más movido… pero aquí siempre reina esa armonía en estas situaciones.

Otra familia que vino y ya se va… la penúltima, si todo está bien. Y la última de toda esta retahíla de gente que ha venido a conocer Piura, Xenia, en apenas dos semanas…

Yunce en la ludoteca de San Martín

Quedo con Edurne finalmente a las 3:15 para reunirnos con los niños a las 3:30 en la ludoteca, para estar sobre las 4 en San Martín. Ya sé de sobras que el horario no se cumplirá, pero bueno, mejor adelantar media hora que no esperar a cuadrarla por detrás…

Finalmente hemos ido a comer con Juanjo, Edurne y Manu a un restaurante de por aquí, así que ya vamos los dos juntos hacia la ludoteca. De camino me llama Alex y me dice que está listo para ir, que finalmente no va a la universidad así que puede hacernos compañía en el traslado de los niños y niñas a San Martín.

Llegamos a la ludo y tenemos a Julio, Estefany, Ana, Milagros y Ronald esperando para irnos. Como son pocos niños para tanto acompañante (y por sentido común) buscamos la forma de convencer a los padres de la zona de que dejen a sus hijos ir a disfrutar de la tarde, el compartir, la yunce, etc., en San Martín. Después de un buen rato haciendo un “puerta a puerta”, conseguimos que vengan a pasar la tarde con nosotros Ronald, Julio, Estefany, Milagros, Ana, Diana, Fabri, Miguel, Antonella, Raphaella, Yanina, Yahaira, Blanca, María, Schirley, Carla, Anabel, Naoly, Abril, Brenda, Michelle, Nicole y Gisela, es decir, la “crême de la crême” de la ludoteca.

Cada uno aporta un sol, así que ya tenemos 22 soles más los 10 de Ñari, es decir, 32 soles para la movilidad. Calculamos que nos faltará algo para cubrir todos los pasajes pero algo es algo.

A las 4:30, tardísimo, llegamos a la pista y esperamos para contratar una combi para ir todos juntos, los 22 niños y los 4 adultos, que ya se nos había sumado Elsa. Finalmente la combi que encontramos nos cobra 18 soles para ir. Alex aporta 2 soles para cubrir los 2 que faltaban.

Llegamos a las 5 a San Martín y aún están con los preparativos de la fiesta. Parece que ha habido poca organización con respecto a las actividades y todo se desarrolla bastante lentamente. Muchos niños me hacen constar su aburrimiento por la espera, dicen que quieren volver a casa y hacer una yunce pronto en Primavera, pero sólo ellos. Más tarde llegan los niños de Chiclayito, y ya estamos a punto de empezar, sólo falta acabar de coordinar el tema de la luz para el equipo de música y ya empezar a hacer juegos.

Juanjo empieza a animar la fiesta y me pide ayuda para las canciones. Empezamos con el Ulele, que finalmente bailamos todos los voluntarios, siguiendo sobretodo el ritmo que marca Aida, que es quien más claro tiene el juego. Después de esto vienen otras canciones, como “las Carolinas”, o “el huevo”, y así vamos haciendo pasar el tiempo hasta la tumba del árbol. La lluvia amenaza fuerte, así que dejamos para otro día los juegos y pasamos directamente al hacha…

Los adultos hacemos un “cordón policial” para que los niños no entren al árbol, ya que se pueden lastimar con el hacha, los golpes y el árbol si les cae encima, pero parece inútil porque todos se intentan colar por debajo de los brazos y acercarse al arbolito.

Después de varios hachazos de todos los voluntarios acaba tumbando la yunce Álex, así que el año que viene Primavera organiza el evento en su zona (eso que se ahorran en pasajes). Los niños como locos se abalanzan sobre el pobre arbolito que queda casi deshojado después de toda la movida.

Y después de esto, unas cuantas fotos y poco más ya toca emprender la vuelta. Edurne se queda en la ludoteca para ayudar a Juanjo con la recogida, y el resto nos vamos hacia la Grau para encontrar una combi y volver a la Primavera.

La combi nos pide 20 soles, que acabo aportando yo, y ya llegamos a la ludoteca de nuevo sobre las 7:15 de la tarde, con Abril durmiendo en brazos, y con la lluvia que empieza a descargar suavemente sobre la arena del desierto primaveril…

Otra fiesta interesante en las ludotecas…

Por fin con música en San Martín

Por fin, mi primera sesión con actividad musical a nivel de grupo… hasta ahora todo habían sido tanteos del terreno con los niños, más allá o más acá, pero con uno o dos niños… lo de hoy ya era más serio, con una planificación, ideas, juegos, etc.

El esquema de la sesión era básicamente el mismo que el que pensé para Primavera hace un mes aproximadamente, y que no pude llegar a llevar a cabo. Los juegos que he pretendido hacer son los de el concurso de canciones con unas tarjetas donde sólo pone las primeras palabras de las canciones; un juego de prendas, teniendo que hacer una tarea musical para recuperar alguna prenda que se hubiera dado; y un juego con instrumentos, de bailar al son de una música, según si esta era rápida, lenta, triste, alegre, etc.

Finalmente por cuestiones de tiempo y duración de la primera actividad sólo hemos podido jugar a ésta, que nos ha durado más de 40 minutos, y con los niños entusiasmados, que no está nada mal.

Concurso de canciones en San Martín


En la actividad han participado 16 niños, repartidos en dos equipos: un equipo con Marta, “Marta y sus amigos”, y el otro equipo, con Hebert, “los amistosos”. Despues de varias canciones hemos decidido que el primero a conseguir 10 puntos ganaba el juego, y finalmente ha ganado el primer equipo por 10 a 8, un resultado bastante ajustado.

El resto de juegos que se habían pensado quedan para otra ocasión. Aquí os dejo un par de videos en el Youtube con un pequeño trozo del juego que hemos hecho. Espero que os guste! :)

Días de voley

Desde hace varios días hemos empezado a ver cómo por todas las calles de la ciudad aparecen redes a 2,3 o 2,5 metros, pelotas “miBalón”, líneas en el suelo marcando terrenos… Empieza el verano, llegan los carnavales, y, después de la casi eliminación de la selección femenina de voley para los Olímpicos de este año en Beijing, la gente sale a la calle para demostrar cómo sabe jugar a este deporte de equipo…

En Nueva Esperanza, cruzando la pista de San Martín (la Circunvalación), ya vemos un grupo de gente jugando en la esquina de la cuadra de Percy. Despues de un par de días de insistir nos acercamos por la noche, sobre las 12 o así, con César, Javier, Hebert y Juanjo a ver si podemos jugar… y finalmente jugamos, un 5 contra 5 que acaba con victoria del equipo “local”, y nosotros, los “españoles” ya quedamos como cachemas y perdemos nuestro euro (4 soles de apuesta). Quedamos en ir al día siguiente, es decir, ayer martes.

Por la tarde en Primavera, vemos cómo las madres empiezan a montar una net allí frente a la ludoteca, y sin pensárnoslo mucho nos apuntamos a jugar, ya que casi era hora de cerrar la ludoteca pero había actividad. Finalmente jugamos dos partiditos entre las madres y niñas de allí. Esta vez podemos jugar sin apostar, cosa que sorprende porque parece que no se puede jugar si no es con apuestas…

A la noche, despues de esto, volvemos a cruzar la Circunvalación para jugar, ya con la conciencia de que íbamos a perder por segunda vez. Un partido con sus más y sus menos, muchas risas, un tercer set a 25… 30… 35 puntos finalmente, que resolvemos por 3 puntos de diferencia y nos permite ganar los 6 soles de apuesta. Jugamos los mismos del día anterior y con la ayuda de un chico de allí que nos completó la formación. Quizá fue tener a los vecinos gemelos de la cuadra de Cesar ahí haciéndonos barra, pero la cuestión es que ya no somos tan perdedores como la noche anterior.

Tanto hablar sobre “no ir a determinadas zonas a según qué horas”, y estos días estamos en Nueva Esperanza a las 2 de la mañana. Cualquier persona de nuestro entorno nos diría (y nos dice) que estamos locos de hacer eso, pero lo único que vemos Juanjo y yo es que son gente perfectamente normal y que no se justifica su exclusión general por el hecho de vivir aquí o allí.

Y hoy nos volvemos a enfrentar, aunque aún no sabemos ni a qué hora ni contra qué contrincantes. Sólo sabemos que nos reiremos, y mucho, como siempre que jugamos.

San Martín, sin niños

Últimamente parece que la lacra de los pocos niños en la ludoteca de San Martín no quiere acabar de desaparecer. La ludoteca puntera en todos los sentidos dentro del proyecto “Aprendemos Jugando”, el abanderado de todos, no tiene niños, y, por lo tanto, es casi como si no existiera. Pasamos el tiempo aplazando actividades programadas por falta de niños, y es que llega un momento que hay más voluntarios sentados sin hacer nada o charlando sobre lo que pasa en sus vidas que niños jugando y correteando por allí.

Ayer viernes estuve en la ludo con mi Memoria Musical para ponerlo a prueba, así que explico a continuación un poco como fue el desarrollo del juego con Liliana, de 10 años, una de las dos únicas niñas que hubo aquel día por allí:

Empezamos a jugar al Memory porque vi que esta niña trasteaba un Memory que hay en la ludoteca, que es con unas piececitas muy pequeñas donde aparecen caras (casi como un Quien es Quien?), y pensé “esta es la mía”, para intentar iniciar un poco la actividad.

Liliana no sabía jugar a este juego así que antes de todo le expliqué como se jugaba, pero, como ya se sabe, no hay mejor explicación que la práctica. Jugamos una primera partida de prueba, donde empezó a entender en qué consistía el juego. Cada vez que ella o yo destapábamos nuestro par de tarjetas siempre le decía lo que aparecía, leyendo con ella el contenido de la tarjeta y relacionándolo con el símbolo “vaya, el calderón y la clave de fa, no me los llevo”.

Poco a poco, en la segunda partida ya vi como Liliana hacía comentarios como “otra vez el silencio de corchea!”, sin leer la tarjeta, sólo viendo el dibujo, es decir, que ya había relacionado el símbolo con su nombre, así que comprendí que jugando unas cuantas veces más, y con más niños, pueden comprender y asumir fácilmente toda la simbología que está representada.

Y esto tambien me confirma algo que vengo intuyendo desde hace algún tiempo, cuando me empecé a fijar en el tema, y es que no hay mejor aprendizaje de cualquier cosa que hacerlo a través del juego, y si este es libre, mucho mejor y más efectivo. Tantas horas y quebraderos de cabeza que puede darnos en un aula de primaria que un niño o una niña utilice, recuerde o conozca el símbolo del silencio de corchea, y en menos de 10 minutos una niña que nunca ha visto ese símbolo ya sabe como se llama y lo empieza a “hacer suyo”…

Pero volviendo al tema de la falta de niños, parece que las propuestas en ese sentido se harán esperar, y es que ahora, en verano, cualquier centro recreativo que ofrezca una piscina a sus visitantes, ya es mucho más atractivo para los niños. Entre la ludoteca y una piscina, ya hemos comprobado donde van ahora los niños. Tenemos que conseguir que la ludoteca también sea atractiva para ellos. Y de hecho en eso estamos.

San Martín, un día más

Esta tarde digamos que he aprendido que una soga para saltar no sólo sirve para saltar la soga…

Toda la tarde he estado enfrascado en mi pequeño mundo alrededor de la soga y todo lo que hemos hecho con ella, así que no sé muy bien el resto de cosas que han pasado en la ludoteca, pero aun así voy explicando lo que he hecho.

Al empezar todos los niños estaban como apalancados, sin ganas de hacer nada ni de intentar nada. Hemos probado a saltar soga, a dibujar con un tizón en el suelo para saltar con una piedrecita, pero aun así nada.

Ha habido un momento que me he girado y he visto a dos niños intentando escalar la soga que habían pasado por encima de uno de los hierros del techo. Entonces me he acordado de las clases de educación física del Puig Castellar cuando iba a primero o segundo de ESO y me he sentido por fin útil despues de mucho tiempo, pudiendo aportar algo realmente interesante para los niños! :P Y les he explicado cómo se sube una soga ayudándose de los pies, que no es muy dificil, pero si no te lo explican nunca consigues subir más de un palmo (el palmo que has saltado desde el suelo, jejeje).

Y despues no sabemos muy bien porqué he decidido construir un pequeño columpio con la misma soga, que ha tenido mucho éxito, aunque en algunos momentos algunos niños se podían haber hecho bastante daño cuando alguno estaba balanceándose.

Pero sea como sea los niños se lo han pasado bien con este “nuevo juego” con los mismos materiales que ya hemos utilizado para saltar o para estirar de la cuerda…

Despues de todo esto hemos hecho un corro para hablar sobre la chocolatada que será el próximo domingo, un par de juegos con los niños, y ya hacia Ñari para la cena de voluntarios! Aunque con la fiebre que llevo encima no sé yo cómo irá la cenita…

Pinturas de color

Otra tonalidad del mismo amarillo, un rodillo sin espuma o tela que pueda absorber algo de tinte, otro rodillo que por no tener no tiene casi ni mango. Amigo, no te da el peluche, deja la brochita y con un crayón dibújate un techo para poner en San Martín…

La cuestión es que el miercoles es la gran inauguración del nuevo local de la ludoteca de San Martín, pero aun estamos acabando de pintar las paredes y de plantear como ponemos el techo… La ludoteca sin tejado sigue tambien sin niños. Con el tema del traslado, el día que más niños hemos visto allí jugando desde el 1 de octubre fue el viernes pasado, con 5 niños, cuando se supone que esta ludoteca es la ludoteca estandarte de Ñari Walac.

Con paciencia vendrán los niños, con ayuda tendremos el techo listo para el miercoles y con ilusión, con la ilusión que llevan los pequeñajos y los voluntarios creo que casi es suficiente para que funcione… Pero San Martín ahora pasa por horas bajas, y entre todos tendremos que volver a levantarla (nunca mejor dicho), para que vuelva a parecer lo que en las fotos del otro local.